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En Mis Rincones (barra derecha color verde, y casi al final del todo), podrás encontrar los diferentes temas que trato.

LA MAYORÍA DE LAS IMÁGENES DE ESTE BLOG SON SUBIDAS DE INTERNET. SI VES ALGUNA QUE ES DE TU PROPIEDAD Y DESEAS QUE LA ELIMINE, ME LO COMENTAS Y ASÍ LO HARÉ.

viernes, 31 de octubre de 2008

Viejos Guapos



Pasa el Tiempo una a una 
las páginas de la vida, 
como si tuviera prisa, 
a veces,
como cansado y fatigado, 
a veces; 
y a veces el alma ensoñadora, 
en su letargo otoñal, 
a la vida misma resplandece 
jugueteando cariñosa 
con los recuerdos de antaño. 

Y es que, a veces, 
parece que la vida misma se para 
y se aposenta complaciente 
en su poltrona plateada, 
con la añoranza de la juventud perdida. 
Pero el tiempo sigue y sigue
y sigue pasando, 
y entre hilillos de pelo cano, 
se va escapando. 

¡Guapa!, ¡Guapo! 

Mis viejas y mis viejos: ¡Guapos!

Y si no te gusta que te llame “viejo”,
te llamo “anciano” 
o lo que tú quieras; 
pero es que, llamarte viejo, 
es cogerte de la mano, 
acariciar tus dedos huesudos, arrugados, 
y contemplar tu rostro marcado;
tu cuerpo cincelado 
a golpes de sabiduría. 

 Decirte viejo, es decir poesía.

 ………ooOoo……….


miércoles, 29 de octubre de 2008



La tarde, lluviosa y negra, 
repiquetea monótona 
su dulce canto otoñal 
tras el ventanal empañado 
de amor y besos, 
mientras las mariposas de invierno 
deshielan sus frágiles alas 
libando el añejo néctar de la pasión. 

De pasión, amor y besos, 
el sudor baña dos cuerpos; 
y de lluvia clara, 
y de tarde negra. 

La luz gris invade la estancia. 
La lluvia cesa. 
La lluvia clara de la tarde negra, 
calla. 
La luz de la noche amarga 
entona canciones del alma, 
mientras mi luna recorre 
las calles mojadas.

 ……….ooOoo……… 

La pasión y los besos se funden con la tarde melancólica otoñal. La tarde negra ama a la lluvia clara. Pasión, amor, besos, sudor, oscuridad, lluvia, amargura... serenidad, contemplación... disfrutar el momento gozado. Y afuera, la vida sigue.

lunes, 27 de octubre de 2008

Feliz no San Valentín



Hola, Cariño.: 

No, no sigas pensando en que si sí, o si no… Ya ves que sí, que sí me acuerdo de tí, hoy y todos los días del calendario. ¿Cómo podría no tenerte en mi pensamiento? ¡Sí, todos los días! ¿Acaso lo dudas? Supongo que no pero, si quizás hayas dudado un poquito, no creas que me incomoda, de sobra sé de las inquietudes del amor, de que hay toda una gama de colores en los días de nuestra vida. Del negro más oscuro, al blanco más radiante.  Sí, ya sé que hoy no es un día especial, ¿pero no dicen que todos los días debieran ser Navidad, o San Valentín… o…? o ¡qué narices!... Pues bien, he decidido, conmigo mismo y con nadie más, que hoy es el día de San Valentín. Sí, sí… San Valentín. ¿Loco?... claro, por tí. Así pues… ¡¡¡Feliz Día de San Valentín!!!… o mejor dicho… ¡¡¡Feliz día de No San Valentí.!!! Sí, sí… por eso, porque es bueno decir y que te digan cosas bonitas… y darlas, y recibirlas, claro, y porque no me imagino que tengas cara de asco al estar leyendo todo lo que te estoy diciendo… ¿a que no? 

No quiero extenderme más, porque quitaría significado a lo que siento por ti, que tú ya lo sabes. Solo, que sepas lo que tú ya sabes: que te quiero, te quise, y te seguiré queriendo. Sí, hasta el infinito, hasta incluso más allá de las sombras de la muerte, donde se hace la luz del mediodía. Que no quisiera yo quererte por la razón. Que yo quisiera quererte por locura de amor desenfrenado y gritar a los vientos que eres mía. Que sin ti, mi agonía es eterna. Que sin tus ojos, mis senderos son de muerte y mis días se hacen noche. Que Tú eres mi sol y mi luna, la estrella que me guía y me ilumina. La que yo quiero.

..…ooOoo..…

domingo, 26 de octubre de 2008

El ángel ciego (poema de MadrugadaS de PapeL... como todos los Domingos noche y lunes)

Un ángel voló sobre su cuna
para llevárselo en sus alas.
Y yo le grité: !Espera que le cante una nana!
Y le acogí en mi regazo cual tesoro escondido.
Acunándole en mis brazos
sentí nuestros corazones unidos.
-¡No te lleves a mi niño!
-le grité al ángel ciego-
¿Es que no ves que está durmiendo
en mi regazo sus sueños?
¿Por qué te llevas a mi niño?
¿No ves que es mio y lo quiero?
Entonces, el ángel, me miró sonriendo
y se fue de nuevo al cielo.

viernes, 24 de octubre de 2008

Caminar A Tu Lado



De andar vengo, 
descalzo por donde me viene en gana. 

Dame un poco de agua, niña, 
que me quedo en tu ventana. 
Que en tu ventana me quedo 
oliendo a geranio fresco,
sintiendo el aroma dulce 
del calor de tu lecho. 

(En el infinito cielo
he de encontrar 
el más bello lucero,
para dejarlo prendido
entre tus lindos pechos)

Andar descalzo 
ya no es mi deseo; 
que vestiré mis pies cansados, 
para caminar por siempre a tu lado. 

.....ooOoo..... 

((( Cuántos años han pasado desde entonces. Hemos subido a los cielos, bajado a los infiernos. Pero siempre a tu lado ))) 

miércoles, 22 de octubre de 2008

Una duda razonable???



--No te puedes ni imaginar lo que me ocurrió hace unos dos meses. 

--Cuenta, cuenta. 

--Te puedes creer que un día, llaman a la puerta de mi casa a eso del mediodía, cuando estaba apuntito de empezar a preparar la comida... que ya sabes que a mi Paco le gusta llegar a mesa puesta... bueno, pues abro la puerta y me encuentro a un chaval de unos 18 ó 20 años, bien arregladito, repeinado y educado... y me suelta, así, sin anestesia: “Buenos días señora, vengo a quedarme con usted” 
Como comprenderás, aquello me dejó atónita. No sabía como reaccionar. Yo pensaba que seria una broma, o como mucho, algún familiar de mi marido, o... o un hijo suyo oculto... yo qué sé!!!

Hijo mí... digo... mira majete –le respondí enseguida. Dónde está la cámara oculta?... “No hay cámara oculta” –me respondió. Y sin más, le dejé pasar. 

--Hija mía!...Sigue, sigue contando... Y tu Paco? 

--Bueno, imagínate cuando llegó a casa: “Que quién era ese chico? Que por qué le había dejado entrar? Que si es que no tomaba precauciones ante extraños?... A mí, qué quieres que te diga, Margarita, pues que en principio, al verlo tan guapico, tan bonico, tan bien educadico... pues que me hizo ilusión. Otro más en la familia. 

--Pero Encarni, dar lugar a estas situaciones… Podías haber preguntado sin abrir, digo yo. 

--Ya, ya. Si ya te digo cómo se puso mi Paco. 

--Bueno, hija, sigue... Y al final, qué? 

--Pues que, después de unas pocas semanas de tenerlo en casa, empecé a ver las cosas con más responsabilidad hacia mi bienestar y… mira, que tener esa nueva responsabilidad acabaría con mi vida psicológica y físicamente hablando, además, tan güapico que parecía… pues mira, no tanto, que me enseñó un informe médico en el que decía que tenía un retraso mental más o menos importante… y además, irrecuperable. Intentamos hablar con él para que se marchara, pero nada, que lo único que hacía era echarse a llorar y decirme que yo era su mamá. Total, que como no se marchaba, antes de las seis semanas, tuvimos que matarlo. 

--No sé, no sé si hicisteis bien, la verdad es que yo para estas cosas estoy hecha un lío…sabes?... No eres la primera que le pasa eso, ni aquí, ni en el extranjero. 

--Bueno, bueno, no te creas que tomamos la decisión a tontas y a locas... Ni hablar!!! que fuimos al Centro del Bienestar Social para la Higiene y Salud Psico-física a preguntar sobre los efectos psicológicos que podría acarrearnos.

--Y que te dijo el psicólogo. --Pues a mí, que no teniendo alergia a algún medicamento, pues que no habría que preocuparse... Sin problemas. 

--Hija!... menos mal que hoy en día hay buenos profesionales. 

--Sí, sí... No veas lo tranquila que salí de la consulta. 

--Y entonces??? 

--Pues nada, por la noche, esa misma noche, le pusimos unos polvitos en la cena y...  
--Ya. 

--Pues eso, sin sufrimiento. Las cosas bien hechas. Dormidito parecía. 

--Bueno… no sé, tal vez sí hayáis hecho bien, pero … no sé, no sé, ya te digo. Por otro lado, gracias a que ahora existe la interrupción-voluntaria-de-las-relaciones-paterno-filiares, tenemos la vida más placentera. Eso sí hay que reconocerlo, pero… No sé, en mi interior algo me dice que… Lo que no entiendo es por qué antes lo llamaban asesinato y ahora no. 

--No, hija, no. Estás total y completamente equivocada... eso no es, ni ha sido nunca un asesinato. Desde cuando, a ese tipo de seres se les puede considerar personas? 

 --Ah!, pero... es que no tienen alma?

--Alma?... y eso qué es? 

 --Pues hija... yo tampoco lo sé exactamente y tampoco creo mucho en esas cosas, pero me han dicho que todos los seres humanos tenemos ese alma, ese algo espiritual que nos diferencia del resto de los seres vivos del planeta… no?... No sé, eso dicen, ya te digo. 

--Y dale!... 

 --Bueno, vale, no te enfades conmigo... que soy tu mejor amiga y no te quiero mal ninguno... Pero, si no tenemos alma o algo así, algo tendremos que nos diferencie de esas personas... o seres... o como quieras llamarlo. 

--Pues sí, pero ni me lo planteo. Si la medicina lo admite, por qué no yo? 

 --Pues amiguica... creo que deberíamos planteárnoslo; al fin y al cabo tienen corazón , les corre la sangre por el cuerpo, van creciendo como nosotros, envejecen... 

--Ay!, no me calientes el coco, tía! Ya te he dicho que no me lo planteo... y es que ni quiero. 

 --Joder, Encarna!... que no estamos hablando de tirar una monda de patata a la basura!

--Margarita!, coño!... y es que mi vida no cuenta!!!.. Mi casa es mía, y hago con ella lo que quiero! Si por lo menos lo hubiéramos planeado... No sé, algo así como estar preparados para ello. Ya sé que en un principio me ilusioné, pero después, fria y sensatamente pensado... Mira, fue terapéutico. Y somos las madres quienes tenemos el derecho a decidir sobre la vida o la muerte de nuestros hijos… Que no tenteras!... Además, no creas ni por un momento que fue fácil la decisión. 

--Ya, lo supongo, sinceramente te lo digo, pero, sabes lo que te digo?, que para mí, siempre se me ha presentado como una duda. Desde siempre. Y ahora, hablando contigo, más dudas me están surgiendo... Y ante la duda... 

 --Qué? qué habrías hecho?! 

 --Por lo pronto, no pienso que se decida sobre mi casa, sino sobre la vida de un ser humano. Por lo segundo, que me informaran bien. Por lo tercero, pedir una segunda opinión y si es necesario, una tercera. Y por lo cuarto, y ante la duda... 

--Te lo hubieras quedado, verdad? Ya, si te conozco, no ves que somos amigas desde hace muchos años. Tú es que siempre has sido como muy mártir...Hija, tú estás loca! 

 --Niégame que ese “ser”, como tú le llamas, no es persona. Dime que no es un ser humano como tú o como yo. Encarnita, hija... es que hablando contigo, y contándome lo que me estás contado… se me están planteando unas duda que... Por lo menos, dime algo para ayudarme a comprender. 

--Pues... Si quieres saber, lee como yo he leido y me e informado... Y para qué, si ya tienes tus ideas formadas al respecto. Que ya sé por donde vas, y a mi, a mi edad... jaja!... Que no, que no me pilla el toro.

--Precisamente porque no tengo las ideas tan claras y tengo muchas dudas, es por lo que quiero respuestas que me convenzan, y nadie es capaz de dármelas. Niégamela, por favor. Niégame la duda que tengo. Dime que ese ser no es una vida humana, y por tanto, no tiene derecho a vivir, o que tú tienes más derecho que él.
-- ... ..................................................................................................................................... No juzgo ni sentencio, ni ha sido mi intención ni lo he pretendido, ofender ni insultar a nadie... que después, pasa lo que pasa.. Creedme… y si es que he ofendido, mis disculpas sinceras.
Creo que ha quedado mi postura bastante clara, verdad? No voy a argumentar nada más, ni para justificar mi postura, ni para intentar aclararla. Solamente pretendo plantear esa duda que, a veces, solo a veces, se aparta de un manotazo para no ver que está ahí. Solo pretendo, modestamente, poner en duda, razonable, la verdad absoluta del que está a favor del aborto. No, no... yo tampoco tengo esa verdad absoluta y creo que nadie la tiene, nadie. Pero... es que, alguien me ha podido convencer de que estoy equivocado??? No, nadie..... Ya, ya... posiblemente yo tampoco he planteado aquí ninguna duda, ni siquiera razonable... (sé de mis limitaciones literarias... jeje)..., pero la vida que se gesta en el seno materno... creo que podría ser... tal vez humana???... Vaya, se me plantea... una... duda??? ... O es que categóricamente se puede negar y decir que no es vida humana???... Pues entonces, dejemos vivir a esa Vida, no?. Bueno, por último, que creo que estoy aburriendo un poco o un mucho, decir que, aquel asesoramiento psicológico fue cierto. Ese matrimonio tenía problemas económicos y... bueno, no se sentía capacitado para poder educar a su hijo como debía... por eso fue a pedir “ayuda” psicológica... “si no tienes problemas con ningún medicamento...”, le contestaron... Y cuando me lo contaba esa madre-amiga mía, me lo contaba indignada, porque... verdaderamente estaba dispuesta a abortar y sabía de la importancia del hecho, y sufría por ello. Por eso, repito, ella quería tener "asesoramiento e información" por parte de un estamento oficial... Y sí, ocurrió en un estamento oficial... Y sí, sí... lo parió. Fue niño y se llama Alberto.

lunes, 20 de octubre de 2008

Ventanita De Cortinas Blancas


Y ella, como olvidada 
en un perchero 
tras la puerta de su cuarto, 
abandonaba las fragancias 
y perfumes de esta vida. 

Ensoñada, taciturna, 
se le escapaba la alegría 
por entre barrotes de vida, 
volando mariposas. 

¡Cuantos amores dados! 
¡Cuanto amor correspondido! 
¡Cuantos cirios encendidos, 
a la Virgen de la Mar! 
Y cuantas noches la mar 
te susurraba al oído: 
“Esposa, ya vuelvo” ... 

 --Ventanita de cortinas blancas, 
muéstrame, si es que me amas, 
la espuma suave de las olas, 
y dile a las gaviotas 
que sin él, muero.
Que me traigan de nuevo
la luz a mi corazón.

¡Ay, mala mar, traicionera!, 
que con la noche te hiciste una 
y ennegreciestéis las dos. 
Me robásteis la razón,
me robásteis a mi amor,

¡Ay!
a mi hombre marinero, 
lo negro negro se lo llevó. 

Ventanita de cortinas blancas, 
tráeme un rayito de sol, 
que quiero ponerme guapa, 
cuando regrese mi amor. 

 -----ooOoo-----

domingo, 19 de octubre de 2008

Volar, Volar (de MadrugadaS de PapeL)

Volar, volar sobre primaveras doradas, sobrevivir a un oscuro sueño, donde amapolas quebradas resurgen de nuevo al viento. Soñar, soñar con primaveras añoradas. Que guardan silencio, en los juveniles sueños de un amor deseado. Amar, amar a la primavera hermosa vestida de mágico atuendo y perderme en la espesura de blancas nubes y azul cielo. Primavera, primavera, tan bella como dulce espera gozar de celestial promesa. Reposar en armonía pasajera y aguardar para siempre tan bella escena.

viernes, 17 de octubre de 2008

dEsDe lA oTrA oRiLla


Se me rompió el corazón 
de esperarte tanto. 
Se me partió el alma 
de tanto quererte. 

Tanto y tanto te amé, 
que no espero ya nada de ti. 
 ¡Tanto!... 
 Tanto y tanto de ti esperé, 
que desesperé en la espera, 
y los suspiros de mi dolor, 
enterraron este querer.

.....ooOoo.....

Para Aldi y Enre... Pantuflas regalo

... que como veis, al igual que a María, regalo cumplido. 

Bueno, Aldi... estas son las tuyas.

Enre... y las tuyas, éstas que, espero haber acertado con el color.


Ahora no ponérseme ninguna celosa por los colores, modelos... y esas cosas... jejeje


Besicos.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Hoy quisiera morir


Cristina, enfermera de la consulta psiquiátrica privada de Don Fermín, vio salir a un paciente sin decir ni adiós. Cristina se levantó de detrás del mostrador y salió a ver qué pasaba. A ver, qué motivos impulsaron a aquel señor a salir de la consulta. Antes de llegar a la puerta vio en el suelo un pedazo de papel algo arrugado que cogió sobre la marcha. Cuando abrió la puerta ya no había nadie en el rellano de la escalera, y el ascensor marcaba ya la bajada. Se guardó el papel.

Terminado el horario de consultas, y ya sola y recogido todo, al quitarse la bata notó el papel en el bolsillo de la bata. Con curiosidad lo saco, lo desdobló y comenzó a leerlo. No tenía ni un punto y aparte.

 = = = = = =

Hoy quiero morir. Quiero morir de nuevo. Deseo morir cada noche, cada atardecer. Quiero morir a cada momento, en cada puesta de sol... Con el sol, y no volver a nacer de nuevo. Quiero morir en cada instante que te recuerdo y no estás conmigo. Tu muerte me consume lentamente y desearía rápidamente acabar este sufrimiento que me condena a atarme a esa vida. También esta enfermedad me consume. Sí, otra vez. De nuevo, una vez más, esta depresión me hace prisionero de su lasciva atracción; y como el vil metal que atrae al usurero, así atraído. Como el olor a la basura, así soy yo a la vida sin ti. A solas entre estas cuatro paredes, en el silencio de mi mundo, vuelo pájaros ataviados con plumas grises... que si fueran negras y brillantes, por lo menos relucirían... pero son grises, gris parduzco y tenebroso, gris de muertos. No puedo conjurar a los vivos. Los muertos salen a mi encuentro y me envuelven entre tules velados por los gemidos de otras vidas de dolor. Sí, me duele el corazón... No, no de quererte tanto, sino de que ya no puedas quererme. Sí, ya sé que no soy original... Algo ya leí hace tiempo de eso. Tampoco la muerte es original... ya ves, sucede todos los días, pero está ahí, inherente a nosotros. Nacemos con ella, vivimos para ella. Ella marca los surcos del tiempo en nuestra piel, en nuestra carne, en nuestras entrañas. No es nada original, ¿verdad? pero ahí está... siempre está ahí. También nosotros somos monótonos, tan monótonos como predecibles que somos. Hasta el que se creé diferente es totalmente predecible... por eso, por creerse diferente. No condeno ni alabo, ni a la vida ni a la muerte, solo que la muerte, ahora, vivirla sería mi alegría: Partir hacia ti. Mas ahora, vivir sin ti la vida, es mi agonía… Es mi morir. El aire que a mis pulmones riega, lo abandona para corretear incesante y atroz por el interior de mis venas... o por lo menos a mi se me parece, y corretea por bajo mi piel, y hormiguea todo mi cuerpo. La respiración se me acelera y me es difícil respirar. Mi tórax parece que se va a partir. La asfixia es compañera pertinaz y me reclama. Me duele el corazón... no, no es dolor por ti, sino porque éste no encuentra escapatoria y entrechoca contra los barrotes de mi pecho. ¿Si muriera por ti?... ¡Dios, que muerte más dulce! Sabes que no sé vivir sin ti, y aun así, la vida me sigue llamando a esta vida amarga sin ti. Necesito apartarte del lado malo que me invita a abandonarme a mí mismo. Necesito dejar de quererte de esta manera. Necesito quererte y amarte serenamente, para que este amargo llegue algún día a endulzarse.
Caminaré días de lluvia, pero tú siempre estarás, como una rosa, prendida en mi corazón. Morir por ti...? ¡Dios, qué muerte más dulce! No me eches de menos. Perdona...no puedo vivir en tu vida, que yo ya quisiera. Perdona. Permíteme experimentar la muerte inquieta que me ofrece la vida, que ya llegarán tiempos mejores. Perdona.

Cristina conservó aquel papel un tiempo, pero nadie lo reclamó.

lunes, 13 de octubre de 2008

Enamorados en la distancia


Consumiendo el último cigarrillo de la noche, paso el tiempo pensando en ti. El humo, caprichoso, forma arillos en el espacio de mi habitación, a veces, y otras, finos hilillos que se difuminan antes de llegar al techo. La luz del flexo golpea con su calor en mis manos, mientras escribo estas letras. Y tú no estás. 

Estoy deseando volver a verte. Añoro tus ojos de canela oscura, cubiertos por el almíbar de tu mirada. Añoro el tacto suave de tus hombros. Nuestras manos enlazadas paseando por las calles mojadas, recién llovidas. Nuestros encuentros en el parque, dando de comer a las palomas. Añoro tus labios entreabiertos asomando tu sonrisa blanca. Añoro tus curvas, que me marean. Cuento los días y las horas, y hasta los minutos. Se me hace eterna esta espera prolongada. Se marchita el tiempo en mis manos, y el condenado vuelve a renacer. 

Mueren los días en el calendario, y esa misma muerte pare de nuevo a sus hijos. Es el cuento de nunca acabar. 

El otro día, asomado a la ventana, oí hablar al Viento del Sur entre nubes, algo así como que “lo mejor del olvido es el recuerdo”. Ya sé, lo nuestro no va de olvido, puesto que te espero. Lo nuestro va de que, lo peor del recuerdo, es tu presencia, tu presencia inmaterial, el tenerte y no poder abrazarte. Olerte sin poder verte. Que estés sin estar. 

En mi casa, en el trabajo, cuando voy por la calle, con los amigos... Todo mi entorno se enmarca entre barrotes arañados por mis manos, queriendo escapar de esta cárcel. Tú eres mi carcelera que no llegas nunca, que nunca llegas con tus llaves doradas para liberar esta espera. ¿Te acuerdas de los animales enjaulados en el zoo? Un baile rítmico, frenético, casi agónico, les consume la vida en cautiverio. Pues a ellos me asemejo en mi interior. Para más coña, solo me faltaba que yo también fuera por ahí con ese ritual esquizofrénico. Y es que, ya te digo, bebo los vientos por ti, me deshago en pedacitos de amor por ti, que voy derramando por las esquinas; desperdiciando tanto amor que llevo dentro, sin poder dártelo... Si pudiera guardarlo en una cajita hecha a propósito... a propósito para que no se desperdiciara y cuando estuvieras junto a mí, dártelo todo de golpe...

Y es que, necesito estrujarte entre mis brazos, sentir tu calor a mi calor pegado... como ya te dije hace algún tiempo,  jugar al juego del amor “sin tocarnos”. Disfrutar de nosotros. Sentirte a mi lado. Sentir que nos necesitamos el uno al otro, simple y llanamente, por la necesidad de compartir nuestro amor. 

 Ya se que en tus cartas me dices que no desespere y que a ti también, a veces, te aflora la impaciencia por estar a mi lado, y mil cosas más. Y es que, eso y esas mil cosas más, son las que me aletean por todo mi cuerpo como mariposas negras, haciéndome perder la cordura por no estar junto a ti. 

Recuerdo el día que nos despedimos en el aeropuerto y me dijiste: “ya verás, cariño, que seis meses se pasan pronto”... ¡Joder!... Pues ya vamos por tres y no aguanto otros tres sin verte. ¡Y no aguanto más! Mañana salgo para Londres, que he encontrado una oferta de vuelo. Llegaré antes que esta carta. La leeremos juntos. 

 Besicos.

María!!!: Aquí tienes tu regalo merecido, que como ves, cumplo con lo dicho


domingo, 12 de octubre de 2008

Horas tristes (de MadrugadaS de PapeL)

Tardes vacías y aletargadas cuando la ira destroza la hiel de mis sentidos. Donde el ocaso del sol esconde el apagado silencio de las lágrimas derramadas por tantas causas, que quizás mañana ya no tendrán sentido. Acobardada se siente mi alma por acontecimientos que me sumen en la impotencia de no aceptar lo que la vida ahora me ofrece. Pero... ¿y si quizás mañana pudiera mirar a lo alto y sentir que ya soy libre? A veces me parece imposible abrigar un sueño que no existe.

viernes, 10 de octubre de 2008

miércoles, 8 de octubre de 2008

( ... )



Bueno, pues, el título de este post es el que figura en la imagen … podéis releerlo si se os ha pasado desapercibido. No, no se trata de seguir al pie de la letra la frase, pero creo entendéis perfectamente lo que quiero decir… digo... lo que acabo de escribir, porque, decir, lo que se dice, decir, no es mía la frase. Que en aquellos momentos sonó a mis oídos como alas de mariposa. No voy a extenderme más, ya que la frase, por sí misma, abarca todo un mundo de imaginación.


lunes, 6 de octubre de 2008

La vecina del 5º


Cada vez que nos veíamos en el ascensor era como si millones de pequeñas mariposillas de colores hubiesen desplegado sus alas convirtiendo ese pequeño espacio cerrado en un jardín primaveral. Tantas veces habíamos coincidido en esa caja hermética “sube-y-baja”... Tantas veces nos saludábamos y acto seguido ella ojeaba su correspondencia o el periódico o, simplemente fijaba su mirada en la puerta del ascenso... Yo me limitaba a apretar el 5º y el 7º, deseando que subiera hasta el cielo y que el tiempo se eternizara.

¡Ella y yo juntos en el ascensor!


Yo, como siempre, esperaba el fin del trayecto, de su trayecto, mirándome al espejo y de reojo a ella; o mirando el número que aparecía en el display sobre la botonera, y de reojo a ella; o simplemente me miraba los zapatos… y de reojo a ella. 


Cuando paraba en su piso, era tan dulce verla salir del ascensor y oír su voz con un “hasta luego”, que resonaba en mis oídos como si hubieran sido los propios ángeles, pero no eran ellos, era ella convertida en ángel. Pero ¡ay!... esa dulzura se convertía en amargura al tener que subir dos pisos más en soledad. Dos pisos hacia arriba sin ella eran, como viajar a la luna en solitario, como viajar por el desierto sin agua... como estar sin su presencia toda una vida, toda una eternidad. Solo un “hola” y un “hasta luego” suyos, eran capaces de alegrarme todo lo que quedaba de día y hasta el día siguiente. 


Su presencia paraba mi corazón un instante, para arremeter violentamente, en décimas de segundo, con miles de sístoles y diástoles por minuto… Vamos, una bomba de relojería. La vida misma se me antojaba que venía a verme cuando ella estaba. La muerte, cuando desaparecía y aquellas puertas metálicas del infierno se cerraban. Siete pisos: “cinco cielos y dos infiernos” me parecía aquello. Merecía la pena, pues yo ganaba por “tres cielos” 


Aquella vez fue distinto para mí, ese día en concreto que os cuento, fue totalmente distinto, maravilloso, tanto, que el cielo se convirtió en vana ilusión. Una sensación aun más fuerte invadió mi corazón. Si ya sé que desde que la conocí, tomé conciencia de la existencia del cielo, o así lo creía. ¿Qué era entonces aquello que me estaba sucediendo? Si su “hola” y su “hasta luego” eran el cielo, ¿Qué era su sonrisa? Tenía que existir otro cielo fuera de ese ascensor para poder explicar la sensación que me provocó aquella sonrisa que esbozó. 


En concreto, aquel día no se distrajo ojeando cartas, ni leyó el periódico hasta llegar a su piso. Aquel día me sonrió y me habló… ¡Y yo pensé que me había tocado el premio gordo de la lotería! ¡qué digo!... ¡La bonoloto!. Por un instante pensé que aquellas risas de ángeles, sus palabras, no iban destinadas a mí, pero ¡qué coño!... ¡solo estábamos ella y yo en aquel ascensor! 


Más tarde, mientras en casa meditaba y saboreaba lo dulce de aquel momento por todo lo que me había pasado pensé… ¡Joder, Guille! a ver, ¿qué es más importante, que te sientas vivir en el cielo, o que te toque la bonoloto?... Y tras larga deliberación llegué a la conclusión de que, mi cielo y mi fortuna era María, la vecina del 5º… o ¿qué os creíais?.

domingo, 5 de octubre de 2008

Cuéntame un cuento mamá (de MadrugadaS de PapeL)

Cuéntame un cuento mamá. Un cuento que no tenga penas. Donde las flores son de colores, donde el mar es de cristal. Cuéntame un cuento mamá. Que la noche está fría y oscura y quiero sentirme segura de que muy pronto amanecerá. Cuéntame un cuento mamá Que el sueño está cerca ya llega. Y entre sus alas doradas no sé hacia donde me llevará.

viernes, 3 de octubre de 2008

miércoles, 1 de octubre de 2008

Llanto, Risa, Sonrisa




Llanto temprano 
que a la vida llamas. 
Inquieto reclamo 
a las miradas. 
Y a los besos 
y a los abrazos. 
Y al amor tierno 
de quien te dio la vida. 
Calma mi niño chico.




          


Risa a los cuatro vientos, 
audaz e impertinente. 
Risa que va y que vuelve. 
Risa sopesada, 
calculada. 
Estridente. 
Risa sincera 
y a veces callada. 
 Risa que en el vivir aprende.


























La sonrisa es el saber. 
Saber lo que de la vida te aguarda. 
Lo que la vida guarda. 

Es el discernir de las cosas, 
desmadejando la maraña 
que nos trae el nuevo día. 
Es la vida misma 
tatuada en las entrañas. 
Es mirar cara a cara 
a la guadaña, 
cuando a tus puertas llama.