..................................................

En Mis Rincones (barra derecha color verde, y casi al final del todo), podrás encontrar los diferentes temas que trato.

LA MAYORÍA DE LAS IMÁGENES DE ESTE BLOG SON SUBIDAS DE INTERNET. SI VES ALGUNA QUE ES DE TU PROPIEDAD Y DESEAS QUE LA ELIMINE, ME LO COMENTAS Y ASÍ LO HARÉ.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Feliz...


Adios, tristeza... Hola, Alegría!
Adios, oscuridad... Hola, Luz!
Adios, noche... Hola, Día!
Adios, amargura... Hola, Dulzura!
Adios, mentira... Hola, Verdad!
Adios, enfermedad... Hola Salud!
Adios, mal humor... Hola, Buen Humor!
Adios, falsedad... Hola, Verdad!
Adios, duda... Hola, Discernimiento!
Adios, maldad... Hola Bondad!
Adios, egoista... Hola, Generoso!
Adios, cadenas... Hola, Libertad!
Adios, abismo... Hola, Llanura!
Adios, gusanos... Hola, Pájaros!
Adios, juicio... Hola, Justificación!
Adios, negro... Hola, Arcoiris!
Adios, necio... Hola, Sensato!
Adios, muerte... Hola, Vida!
Adios, amor... Hola, Amor!
Adios, año viejo... Hola, Año Nuevo!
. . .
Os deseo a Todos, un Feliz 2010!!! (especialmente, a una Amiga, por ser su cumple el día 31)
(y si lo deseas, puedes, en tu comentario, decir un Adios y un Hola.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Niños De Mi Ciudad

Ciega, la noche,
vaga con su blanco bastón de estrellas
por las calles solitarias de mi ciudad.
Allá en el soportal,
bajo papel y cartón,
una pequeña sombra reclama una caridad.

Niño de hielo y de escarcha 
entre adoquines de espanto.
Niño de amargo llanto 
y abrazos de cristal

.....ooOoo.....

viernes, 25 de diciembre de 2009

Haiku 26

Vinisteis a nosotros al igual que nosotros a vosotros. Cuales fueran los motivos, un día desapareció de nuestras vidas vuestras sonrisas, vuestras alegría… vuestras tristezas… Desaparecieron vuestros comentarios de nuestros blogs y lo que es más; dejasteis de publicar y nos privasteis del disfrute de vuestra imaginación.
respetándote
pasa el tiempo en silencio,
recordándote

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Lo fácil de la Navidad es,

comprar un presente y regalarlo.

Lo verdaderamente difícil de la Navidad es,

que nosotros mismos,

nos "regalemos"

a quien nos necesite.

¡¡¡Feliz Navidad!!!

¡¡¡Feliz Tiempo de Navidad!!!

lunes, 21 de diciembre de 2009

Bon Nadal

Bueno, pues... esta mañana recibo el siguiente correico:
-->
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
la palabra que lo define es : INDIGNANTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!
El Ayuntamiento de Barcelona felicitará la Navidad en todos los idiomas menos en castellano Bon Nadal, Boas Festas, Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva i s Novim Godom...El Ayuntamiento de Barcelona les desea Feliz Navidad en árabe, ruso, chino, japonés, portugués y catalán. ¿Y en castellano? Se les habrá olvidado... El Consistorio presidido por el socialista Jordi Hereu ha decidido felicitar las fiestas con el alumbrado navideño en seis lenguas. Ninguna de ellas es el castellano. Eso sí, una de ellas es el árabe ... que como todo el mundo sabe, celebran la Navidad igual que los cristianos; además no hay que olvidar el "dialogo de civilizaciones" con los secuestrados catalanes por Al Qaeda en Mauritania. Pa cagarte..."

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Bueno, pues leido el texto y vista la imagen, reenvio el correo a una serie de amistades, no sin antes hacer un comentario en el mismo, que es el siguiente:
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
-->
A MI, ESTE TIPO DE CORREOS, POR UNA PARTE ME HACEN GRACIA, POR OTRA... DESPUÉS, LOS CATALANES DICEN QUESQUE LOS ESPAÑOLES LES TENEMOS "MANIA", QUE LOS "ODIAMOS", QUE TENEMOS UN SENTIMIENTO "ANTICATALANISTA"... JEJE... Y ES QUE ELLOS, COMO QUE CON ESTAS COSAS, A LOS NACIONALISTAS ESPAÑOLES, DERECHAS, FACHAS Y DEMÁS GENTES NO DE ACUERDO CON LOS NACIONALISMOS SEPARATISTAS, REPITO, CON ESTAS... "COSICAS", PARECE QUE LES ENERVAN UN POQUITO LAS SANGRE... JEJE ... QUE DIGO YO. HE AQUÍ UN CORREICO QUE ME HA LLEGADO. PERO, PARA SER TOTALMENTE OBJETIVO CON ESTA CLASE DE CORREOS, QUE A VECES, MÁS DE LAS QUE UNO DESEARÍA, SESGAN UN POCO LA VERDAD, HABRÍA QUE PREGUNTARSE SI HAY MÁS CARTELES LUMINOSOS POR LAS CALLES DE BARCELONA COMO ESTE, EN LOS QUE SÍ ESTÁ ESCRITO EN CASTELLANO. POR OTRA PARTE, TB. HABRÍA QUE PREGUNTARSE SI NO LO HAN PUESTO EN CASTELLANO POR AQUELLO DE LA CRISIS, PUES ASÍ AHORRÍAN EN LUCES, O ES QUE NOS SOBREVALORAN, AL RESTO DE ESPAÑA, PENSANDO QUE SABEMOS EL SUFICIENTE CATALÁN, EN CUYO CASO HABRÍA QUE DAR LAS GRACIAS AL EXCMO. AYUNTAMIENTO BARCELONÉS POR EL HALAGO. Pues nada, "Japi Crismas an Japi Niu Yer"
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Y claro, cual NO FUE MI SORPRESA, que una amiguica, madrileña ella, al poco me responde con otro correo, que es el siguiente:
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
-->
BUENAS GUILLERMICO: Nosotros acabamos de estar en Barcelona y además de estar preciosa, los carteles de felicitación de Navidad están tambien en castellano, lo que pasa es que siempre hay gente que le gusta meter cizaña y ya sabes, sacan sólo aquellos luminosos en otros idiomas, pero los luminosos están puestos de manera alternativa en muchos idiomas. Un besote M.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Qué quiero decir con esto??? ... Os considero, mis queridas amigas y amigos blogueros, lo suficientemente inteligentes, como para tener que estar aclarando lo obvio.

 Por lo general, este tipo de correos los borro en "automático"... jeje, pero mira tú por donde que con tanta polémica que hay ahora que si esto o lo otro... que quién hace política de crispación... etc, etc... etc... Pero nada, que no hay manera... que seguimos infectados de correos basura que, a veces, solo a veces, nos hacen dudar... incluso a mí... pero me salva que siempre dejo una ventana abierta... a la realidad... Vamos, al sentido común...jeje. Pues nada, lo dicho. BON NADAL... o lo que es lo mismo, para quien no sepa idiomas: Feliz Cumpleaños... estoooo... (vaya!)... digo... Feliz Navidad... (eso) :)) (quiero aclarar que, la cursiva "están también en castellano", la he puesto yo y agrandado un tamaño)

viernes, 18 de diciembre de 2009

Una Historia Navideña


Aquella abuela, apenas unos metros antes de llegar a su portal, se paró, absorta la mirada en el piso diez del edificio colindante al suyo. Venía de la tienda de Juan, el verdulero de la esquina, de comprar unas bajocas y algunas hortalizas más, para prepararse un hervidico con pechuguicas de pollo para la comida; y si sobraba, lo guardaría para la cena. Ambrosia vivía solica con su gata Paca; Paca, porque le servía a la vez para llamarla: “Pacaaaa... ven pacaaaá” Y la gata iba ufana a calentarse bajo el mandil de Ambrosia. Pero Ambrosia se encontraba ahora aterrorizada en la acera de la calle mirando hacia el piso diez del edificio colindante al suyo. No paraba de mirar hacia arriba y la gente pasaba a su lado como si nada. Y eso que también miraban hacia arriba, pero como no advertían nada raro... 

--¡Pero por el amor de Dios!, ¿¡ no se dan cuenta!? ¡Es que no ven que se va a matar! –gritaba ella. 

La gente que a su lado pasaba, miraba de principio alertada, pero enseguida bajaban la mirada y sonreían meneando la cabeza como dando a entender que, aquella pobre vieja, no estaba muy cuerda. Y Ambrosia repetía una y otra vez, escandalizada de la indiferencia de la gente:

--¡¿Es que no ven que se va a matar?! 

La gente seguía mirando hacia arriba y enseguida bajaba la mirada hacia ella y hasta incluso se reían, y algunos se preguntaban entre ellos si es que habría una cámara oculta. 

Ambrosia no podía dar crédito a lo que estaba pasando. ¿Cómo era posible aquella manifestación de desprecio hacia lo que estaba sucediendo?. Y más en las fechas que estaban. 

Ese día era 24 de Diciembre, pero para Ambrosia, solica ella en su casa y sin familia, resultaba un día más. Ya veis, un humilde hervidico iba a ser su comida y, tal vez, su cena de Noche Buena. De repente, Ambrosia soltó un grito desgarrador. Ahora sí que la gente de su alrededor miró hacia arriba y, por un segundo, nada por qué alarmarse, pero unas décimas de segundos después, todos aquellos rostros se convirtieron en la verdadera cara del pánico. Aquel muñeco de vestimenta roja, botas negras y gorrito rojo con una borla blanca en la punta, cayó a plomo desde el décimo piso del edificio colindante al de Ambrosia. Aquel muñeco no tendría más de 6 ó 7 años. 

Aquel muñeco, en su caída, al tomar contacto con el suelo, produjo un ruido estremecedor, sordo, tremendo. Y lloraron hasta los cimientos del edificio, colindante al de Ambrosia. Lloró el portal que lo vio destrozado, reventado en el suelo. Lloraron los balcones que lo vieron pasar sin despedirse de la vida. Lloraron los árboles y se abrieron sus cortezas de pura desolación. Lloraron en silencio los pájaros y hasta el aire lloró en silencio. Silencio en la ciudad. Las gentes lloraron, mas solo el llanto de Ambrosia rompió en mil pedazos la soledad que provocaba aquel silencio. Aquel muñeco rojo disfrazado, jugaba a Papá Noel colgado del balcón.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

enredos (aire sobre tus hombros)


te enredas y me enredas 
al caer la tarde
atándome con tus cálidas sedas 
de mimos y abrazos
al calor de tu mirada 
entre susurros de ángeles, 
acariciando mi aliento 
con el querer de tu pelo

el aire que envuelve tus hombros 
acaricia mi cara 
cuando por tu espalda  te abrazo
mientras mis manos se pierden
y se acurrucan 
entre tus blancos pechos,
los mismos que me aprietan
y aprisionan, dulcemente, 
devorando mi boca, 
y mis labios
al acariciar la suave delicia de tu tacto 

caricias que conducen
a deslizarme cariñoso,
inclinándome ante el fuego 
de tus otros labios,
persuadido ya el enemigo, 
abriéndome paso hasta besar 
el mismo centro de tu abismo 

rendidas las luces del día, 
se amansan amorosas 
entre nuestros brazos

no quiero que termine esta distancia 
tan estrecha entre nosotros, 
tan pegada a nuestros cuerpos...
tan tuya y tan mía

.....ooOoo.....

lunes, 14 de diciembre de 2009

Haiku 25

A veces duermo. Otras, mis ojos no quieren abrirse hasta sentirte.


sobre mis labios
amanecen tus besos
cada mañana

viernes, 11 de diciembre de 2009

Camina La Muerte



Camina la muerte en su cajita de cuero
bien abrazada junto al costado. 
Adentro, en su oscuro sarcófago, 
aguarda el momento del estampido. 

Tan fría... 
Tan pequeña, 
y desafiando robarle la luz al día. 

A borbotones escarlatas, 
con descaro y sin vergüenza, 
te aligeras de mortaja 
dando a conocer tu cara. 

Rápida asesina traicionera. 
¿Qué manos te acarician? 
Dime ¿quién te mima,
te cuida y te anima 
a despreciar la vida? 

Solo un segundo te basta 
para robar una sonrisa, 
para provocar el llanto, 
para sembrar la ira. 

No salgas de tu cajita de espanto. 
No quieras tanto, hablar a tu manera. 
No hables si quiera. 
Y cuando esa mano a tu cuerpo se ciña 
tensando tu luna de muerte, 
no grites ni escupas tu lágrima ciega. 
Llora.

.....ooOoo.....

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El viejo gaitero. Parte II

... 

--No entiendo, señor, disculpe. –dije respondiendo- ¿Si no toca...? 

Estas palabras me salieron del alma como a empujones, ya que, como he dicho antes, aquel viejo, con su mirar penetrante y aquella voz honda, profunda como la sima de un océano, me dejó algo cortado. Petrificado. 

--Ya te he dicho, que me dejo llevar. –Volvió a responderme-. 

Se hizo un silencio gélido. El anciano imponía. Su ronca voz vibraba en mis oídos como el tañer de una gran campana de iglesia junto a tu cabeza. Y repitió: 

--Me dejo llevar. Simplemente. 

 Desorientado por su respuesta pensé que no querría conversación, así pues, decidí entrar a la taberna y tomar algo para calmarme pero, a pesar de todo, y pensando en el riesgo de ser muerto por esa mirada y atormentado hasta el final de mis días por esa voz de ultratumba, quise disculparme. 

--Perdone, no he querido ofenderle, pero al oír esa música que usted tocaba, pues eso, que la curiosidad me impulsó a preguntarle... 

--La curiosidad mato al gato —dijo interrumpiéndome en mi disculpa. 

La verdad sea dicha, aquel buen ancianito ya me estaba cargando. Ya le había perdido el miedo y el respeto, y ni su voz me sonaba a campanón de iglesia ni a ultratumba, ni su mirada me calaba gélida hasta el mismísimo tuétanos de mis huesos, ni na-da-de-na-da. Lo cierto era, ¡que me estaba sacando de quicio!

Lentamente me dirigió una mirada, y me dio un repaso desde mi remolino del flequillo hasta la punta de mis botas. Por momentos, su mirada se convertía entre inquisidora y socarrona. Parecía como si me estuviera calificando de pardillo de pueblo, o lo que es peor, de sabihondillo de ciudad. A pesar de ello, y por amor propio, volví a insistir. 

--Señor... 

¡Cómo no!... volvió a interrumpirme de nuevo. 
--Mira jovencito, hace ya muchos años, muchos, más de los que tú tienes, que vengo aquí todos los días al atardecer con mi gaita, y me dejo llevar. 

Un cierto tonillo de condescendencia en sus palabras me crispó los nervios.

--Muy bien señor, si le he ofendido en algo, usted perdone –contesté finalmente, acompañándolo de un saludo al estilo cortesano. 

Dándome por vencido entré a la taberna decidido a emborracharme. Tres pasos sobre aquellas tablas quejumbrosas y traspasé el umbral de aquella puerta también quejumbrosa. Que suelo y puerta, parecían hechos para una película de terror. Cuando de repente, me encontré en el centro de una estancia llena de mesas; con mesas llenas de jarras; con jarras llenas de cervezas... pertenecientes a personas llenas de ojos clavados en mí. Claro: el “forastero”. 

El ambiente, tenso ante mi presencia, se podía cortar con un cuchillo de monte... Me sobrecogí.

--Bu... buenas noches señores —balbuceé y tartamudeé, y giré en redondo saliendo por donde había entrado. 

Por un segundo, y al momento de girarme para salir, me sentí ridículo. Quise deshacer el entuerto y dármelas de duro, volver y apoyarme en la barra al estilo de los piratas y pedir un ron, pero ya había iniciado el primer paso para salir, y no era cuestión de demostrar dudas. La decisión estaba ya tomada. 

Estando ya afuera pensé que no sabía qué podía ser peor, o enfrentarme a las malas y serias caras de los lugareños, o a ese vejete intrigante. Cual fue mi sorpresa, cuando al mirar el sitio donde antes tocaba el viejo, solo encontré un taburete vacío y un papel con algo escrito. Era la partitura manuscrita de la melodía que tocaba. A malas penas, bajo la luz de aquel viejo candil, al pie de aquella partitura, se podía leer:

"Buscamos las respuestas en los demás, sin encontrarlas, y todas las respuestas están en nuestro interior.”

Maravillado y emocionado por el regalo, cogí la partitura y me marché a buscar albergue. Tenía que descansar, pues aun quedaban varias jornadas para Santiago.

Han pasado muchos años desde entonces, y aun guardo aquella partitura. Aprendí solfeo para poder descifrar aquellos signos escritos solamente para mi corazón. Nadie, nadie más que yo puede tocar esta melodía. Y cuando quiero encontrar aquellas respuestas que el mundo no me ofrece, cojo mi gaita e interpreto la vieja y amiga canción, y comienzo a hablar con el viento, y el viento me transporta a mis sueños. Y en cada sueño encuentro una respuesta. Es entonces, cuando me dejo llevar por aquella música, dibujando melodías en el aire. Y simplemente, no toco. Me dejo llevar.

Fin

lunes, 7 de diciembre de 2009

El viejo gaitero. Parte I

Bueno, como el Miércoles estaré de nuevo sin ordenata, porque lo llevo de nuevo al "centro de salud", (no veais lo que mestá costando publicar este post), os dejo con una historia que creé hace unos añicos. Y como es algo extensa para un blog, la cuelgo en 2 partes Hace algún tiempo, caminando por una sinuosa carretera de una abrupta costa castigada por los incesantes vientos y el arremeter monótono de las olas, llegué a divisar, ya casi anocheciendo, una pequeña aldea. Aldea de aspecto siniestro, de casas cerradas a cal y canto, ermitañas, cómplices de las grises sombras furtivas del anochecer. Casi daba miedo, pero a su vez, irradiaba un encanto mágico, sobrecogedor. Más allá, el acantilado y detrás, el mar. 

Poco a poco, notando el húmedo viento marítimo, me iba acercando a aquel sombrío lugar moteado por alguna que otra ventana encendida. Sin darme cuenta, me encontré caminando por sus empedradas y estrechas calles solitarias. 

Los diminutos destellos de los candiles en las puertas de las casas, sacaban lustre a aquellos adoquines negros y resbaladizos. Un brillo fantasmagórico envolvía a aquella larga, angosta y empinada calle. Más allá del fondo de ésta, mecido por el viento, se oía un “ñic, ñic”, seguramente producido por unas cansadas cadenas hartas de soportar a un desvencijado y viejo cartel. Éstas, al oído del caminante, producían el mismo reclamo que puede ofrecer el mejor luminoso del mejor espectáculo de Brodway. Poco a poco, entre el ulular del viento y alguna que otra hojarasca que golpeaba mi cara, me acercaba al final de la callejuela... al final de la aldea. 

Desde donde ahora me encontraba, descolgada del resto de las casas, apartada y junto al acantilado, se podía divisar una vieja cabaña con un candil en la puerta. El ”ñic-ñic” venía de aquel lugar. Su sonido me taladraba los tímpanos. Por un momento me sobrecogí. Una sensación de intranquilidad invadió mi cuerpo. Una mano invisible me empujaba hacia delante. Mi mente ordenó a mis piernas la marcha atrás, y todo mi cuerpo dio media vuelta. Comencé a andar. De repente, cuando llevaba desandado unos metros, el viento calmó repentinamente creándose un silencio sepulcral. Una suave brisa marina comenzó a invadir aquella pequeña aldea, amenazando convertirse en pesada y espesa, por el efecto de una densa bruma que se acercaba traicionera, cerniéndose a cada rincón de cada calle. Una música extraña comenzó a envolver hasta el aire que respiraba.  en ese instante, todo el momento se convirtió en sobrecogedor y fantástico. Algo mágico se había apoderado de mí. Comencé a andar en dirección a aquella música que provenía de aquella vieja casa, con aquel viejo cartel mecido por el viento. El “ñic-ñic” que me atormentaba había desaparecido. 

Aquel lugar parecía una cantina... un barzucho, una tasca de mala muerte. La música me atraía. Conforme me acercaba al lugar, ese sonido se hacía cada vez más definido, hasta que lo identifiqué totalmente. Sí, era el sonido de una gaita.

Alumbrado por un pequeño pábilo, sentado a la puerta en un pequeño taburete, un pequeño anciano tocaba, como quien no quiere la cosa, una pieza musical que llegaba a mis adentros como algo melancólico y dulce, pero ronco y amargo a la vez. Sus dedos, huesudos y largos, tenían una agilidad pasmosa. Sus ojos, clavados en el infinito, desprendían el perfume de lo extraviado en el horizonte. Casi era noche cerrada. Mágicamente iba cincelando, nota a nota, un bello poema musical. Pregunté:

--Buenas noches, abuelo, ¿qué es lo que está usted tocando? ... 

Nada. Como si el viento hubiera susurrado una canción otoñal. El anciano seguía absorto en su música. Insistí de nuevo: 

--Abuelo... 

Como un resorte a cámara lenta, levantó su mirada y fijó sus ojos en mis ojos por unos segundos. Me miró, como solo sabe hacerlo la mirada de la experiencia y la sabiduría. Penetró en mí hasta lo más hondo de mi cuerpo, hasta el mismo tuétano de mis huesos. 

--Buenas tardes o... ¿debería decir buenas noches? —respondió el anciano— En primer lugar, no debió usted interrumpirme. En segundo lugar, no estoy tocando nada, me dejo llevar, simplemente... y no soy su abuelo. 

Por un momento me dejó algo cortado. Yo no comprendía... bueno sí, era de cajón que yo no era su nieto, pero yo no comprendía qué parte de “qué es lo que está usted tocando” no entendía el anciano; por lo demás, automáticamente pensé: “Si en sus manos tiene una gaita y a la gaita le sopla, y de ella sale un sonido... me imagino que estará tocando algo. Vamos, digo yo” Si, ya, una deducción algo tonta o infantil, pero fue lo primero que se me ocurrió en ese momento. No caí en lo principal: lo había interrumpido. 

(continúa el Miércoles)

viernes, 4 de diciembre de 2009

Haiku 24

Después de este pequeño lapsus sin casi contactar con vosotros (digo casi porque en este interin publiqué desde un ciber), me apetecía volver con un Haiku. Después de leer todos vuestros comentarios, y ponerme después a buscar un Haiku para publicarlo, leí éste (que publico ahora) que lo tenía: escrito desde hace tiempo... tanto, como que lo cree en primavera, pero al leerlo (el Haiku, no la prosa) automáticamente pensé en vosotros. Por qué???, pues por el brillo de vuestros ojo que ha llegado hasta mi pantalla del ordenador y ha convertido este volver en primavera. "Asín", sin anestesia... :)) Un regalico para todos vosotros, para todas vosotras que habéis estado ahí, tanto en los comentarios, como solo en la lectura. Gracias Por Estar Ahí Y Besicos Muchos 
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 

  Respecto a vivir sin "internete"... Bueno, yo creo que lo verdaderamente importante en esta vida es Saber Vivir... y saber vivir bien, nos toque lo que nos toque... Que en ocasiones es complicado, difícil y jodido... pues claro, pero nuestra vida no merece un "pasarlo mal" para no aprender y sacar cosas buenas de ello, "olle"... Que se joda lo "malo", porque a pesar de que sempeñe en jodernos la "pavana", aprendemos buenas cosas para la próxima vez. Bueno, o algo así... Yuhuuuu!!! ...jajajajajaja
============================================================
  Y ahora, el Haiku

Regresaste en el otoño de mis sentimientos ya perdidos y olvidados, cuando la vida diseccionaba, amablemente pero sin misericordia, mis ansias por volver a enamorarme. Una canción furtiva desmenuzaba el silencio entre notas armoniosas llenas de romanticismo. Nuestra canción y nuestro tiempo, nunca los olvidé. Y ahora estás aquí.


siempre presente 
el brillo de tus ojos, 
ya es primavera



Bueno, y ahora, como en esta casa hemos pasado, un pokito, -algunos más que otros... digo alguna- y como, si no concedo algo de "cuota" de uso del ordenador, me van a picar... más de una... jajajaja... pues nada, a poquito a poco os iré visitando... ya digo, a poquito a poco. Besibrazos