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miércoles, 24 de febrero de 2010

SAGA 2 (fin)

Sinceramente no sabía si sí o no iba a publicar la segunda parte... bueno, pues aquí está

Vicente estudió para policía nacional. El era el hijo menor de los cuatro que tuvo José. 

Corría el año 36 y la familia de José se trasladó a vivir a una casa que tenían en una playa del Mar Menor. Allí, Vicente y “L” se conocieron ya que “L” también vivía allí, por cuestiones de estar alejados del núcleo de los “vientos” de guerra. (bueno, con seguridad no se la fecha cierta, pero parece que el traslado a la playa fue por esos motivos) 

Vicente era de clase social inferior a “L”...Parece que se repetía la historia de su padre, pero él sí sabía más de las cuatro reglas y, económicamente, su familia estaba bastante mejor situada, pero los padres de ella, siendo el padre jefe de ingenieros de una gran empresa, y su madre hija de diplomático español, no veían bien que su hija emparejara con el hijo de un comerciante, a pesar de la situación acomodada de que gozaba. Ella llegó a estudiar perito industrial, pero su padre no la dejó ejercer porque 

"no puede ser que una mujer le quite el pan de sus hijos a un hombre"

 (en fin... era la mentalidad de aquellos años) De todas formas ella, y su necesidad de estar activa socialmente y trabajar para los demás, le llevó apuntarse como enfermera voluntaria de la cruz roja y realizo su labor varios años hasta que se casó. Ah, claro, cómo no, como era natural en aquella época, "L" sabía tocar el piano... y bastante bien... toda una señorita "bien" de la época, amén de participar en zarzuelas y teatro. Bueno, pues...a pesar de todo, “Zeus raptó a Europa"… claro, con el consentimiento de ésta que, vaya ud a saber, quién raptó a quién... vamos, que él se la llevó a ella y, así, el hijo del comerciante y la hija del ingeniero, se fueron a vivir juntos, y siguieron, además, viviendo en una de las casas que tenía José, el padre de Vicente, en la playa. Pero eso sí, “L”, de arraigado sentimientos católicos, le hizo jurar a Vicente delante de una estampa de la Virgen, que se casaría con ella y por la iglesia, cuando terminara la guerra... Y cuentan que, no solo se casó con ella una vez, sino tres, ya que la primera por la iglesia (segunda en orden) se quedó sin efecto ... Y es que, los papeles se quemaron junto con varia documentación, así pues hubo una segunda boda por la iglesia, como ya digo, y la correspondiente por lo civil, que esa fue la primera de todas. 

Cuentan que Vicente no era amante de ningún “color”, y que si podía, ayudaba a los “azules” y a los “coloraos”, aunque muy colorao, no es que fuera. Dicen que Vicente fue un buen marido y un buen padre... y una buena persona, que no levantaba más de 170 de estatura. 

Cuentan que, en una ocasión, salió en defensa de una prostituta en un bar; y que en otra ocasión, en plena calle mayor de Cartagena, durante la guerra civil, agarró a un marinero ruso que medía casi el doble que él, y lo empotró contra la pared, porque iba acosando a una chica en plan grosero...Que ya iba "L" por la calle, respondiendo a los comentarios de Vicente, y diciéndole 

"tu no te metas, no seas loco"

... pero Vicente no tragaba con ciertas cosas. 

También cuentan que, prohibido todo signo religioso en Cartagena, ya que era zona “roja”, Vicente se encontró una medallica en un WC público, 

"...me dio pena ver a esta virgencica abandonada y...

y se la colgó del cuello”. Esto fue lo que le comento a su mujer; a lo que ella se lo reprochó, por lo que pudiera haberle pasado y en el futuro pasarle si se la veían puesta, pero él no se la quitó en todo el tiempo que duró la guerra. 

Siguen contando tb, que Vicente sabía hablar “perro”, vamos, ya digo, según cuentan, porque, en la postguerra y estando “L” embarazada de uno de sus 4 embarazos, Vicente bajó al primer piso a hablarle al perro de los vecinos, que no estaban, para que se callara el animal y no ladrara, porque “L” no se encontraba bien esa noche. 

A Vicente, una vez terminada la guerra civil, no le dieron opción a seguir de policía nacional y le obligaron a pasarse a la policía de falange. Él se negó. Sus razones: 

Ya hemos pasado una guerra en la que han muerto muchos hijos y maridos. No es cuestión de continuar la guerra”. 

Y cuentan que lo echaron del cuerpo.

Vicente muríó a los 56 años. Con los años, a “L”, su viuda, le dieron un dinerillo reconociéndole a Vicente su grado de inspector de la policía nacional que tendría al jubilarse, si no lo hubieran echado.

"Mamá, por qué no te vuelves a casar. Aún eres joves"  medio en broma le decían sus hijas. Y "L" contestaba que "nunca encontraré un hombre como vuestro padre"


FIN

15 comentarios:

  1. Pues mira, me ha gustado el desenlace de la historia. Que ya ni me acordaba de la primera parte, pero enseguida le he pillao el hilo.
    Se veía que Vicente era un tío apañao, sí.
    jeje

    Besos-Besicos, Guillermo!

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  2. FELICITACIOOOONEEEESS!!
    Me esperaba algo que me deslumbre, pero superaste mis espectativas Guille.

    Muy muy bueno. Me encantó como jugás, incluso, con la tipografía.
    Cariños!!

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  3. Muy bonita Guillermo.Un hurra por los hombres cabales.
    Un abrazo

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  4. One... :)
    Supongo que sí. ;)
    Besicos.

    Sol...Bueno, Gracias. No esperaba superar tanto.
    :)
    Besicos.

    Juan...Gracias. Bueno, sí... se supone que toda buena persona es cabal.
    Un Abrazo.

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  5. !Que bonita historia Guille!, cuando la estaba leyendo pensé que lo mismo sería una de esas historias que se vieron truncadas por la guerra, y, me ha sorprendido gratisimamente porque no ha sido así !bien!... al leerla, no he podido evitar acordarme de mi abuela, que le hubiera gustado ser médica o veterinaria, o algo que se estudiara en la Universidad -como decía ella-, principalmente en Madrid, por lo de salir de Málaga, supongo... pero, su gozo en un pozo, mi bisabuelo no la dejó estudiar nada, porque decía que una señorita de bien no tenía que ir a la universidad ni a ningún sitio, tenía que saber organizar una casa, bordar, pintar y tocar el piano, y eso justamente es lo que aprendió, me lo ha recordado tu "L" que también tocaba el piano, aunque se ve que con un padre muchisimo más liberal que mi bisabuelo, porque en aquella época que una chica se hiciera perito debió de ser toda una proeza ¿verdad?... han cambiado muchísimo los tiempos en este sentido !afortunadamente!
    Otro tema es el del amor, ese es atemporal, y puedes vivir el amor de tu vida en los años 20, en los 40 en los 60 o en el 2000... la cosa está en dar con la persona adecuada !lástima que Vicente muriera joven, lástima!... yo estoy con Juan Antonio, cuyo comentario me antecede: Un hurra por los hombres cabales, sí señor

    Un besote de los enormísimos

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  6. NO había ningún hombre como el ni ningana mujer como ella... menuda pareja!

    Besicos

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  7. apm...Pero cuánta desgracia trajo la guerra. Y cuántas, queriendo y sin impedimentos familiares, no pudieron... Y cuántos amores rotos, como pensabas tú al principio que podía ser esta hª... Bueno, una hª que no es es para matrícula de honor... jeje... pero que guarda un bonito y grato recuerdo para quienes se sientan cerca de ella (hª).
    Besicos.

    Belén...Fieles a ellos mismos... en ambos sentidos.
    :)
    Besicos.

    MÁngeles...Y al amor tb.... que los mu sinvergüenzas sescaparon, eh?
    :)
    Besicos.

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  8. Triste y bonita al mismto tiempo esta 2 parte.

    Gracias, un beso.

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  9. nocheinfinita...Gracias a ti por compartir tu tiempo.
    Besicos.

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  10. Pues yo tampoco hubiese cambiado a un "Vicente" así, que bonico!!!

    Besitossssss

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  11. Una preciosa historia plagada de ternura y esfuerzos personales... de esas que calan hondo y entendemos que L no se volviera a casar porque se ve que Vicente había sido el hombre de su vida, y eso es difícil de reemplazar.

    Un abrazo.

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  12. Mar...Supongo que cuando alguien llena tu vida de una forma "inmensa", cuando falta, no creo que deje algún hueco por llenar.
    Besicos

    Pues, como le he comentado a Mar, sí, es difícil que alguien ocupe un lugar que, estando vacío, se encuentra lleno de presencia.
    Besibrazos

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  13. la historia de un buen hombre, fiel a sí mismo y a su familia.

    biquiños,

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Hola y Gracias por tu comentario.