Libro en el que me publicaron 3 poemas.

================================

En Mis Rincones (barra derecha color verde, y casi al final del todo), podrás encontrar los diferentes temas que trato.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Si volviera a nacer sería...

Dado los tiempos que corren, me he acordado de este post y me he dicho: "pues nada vamos a colgarlo" aunque lo repita, y empecemos bien el año, terminándolo tb bien...Y aquí lo tenéis. Fue uno de mis primeros post... creo que fue por Abril del 2008
Si volviera a nacer querría nacer artista. Perdonad mi osadía, pues Artista se escribe con letra redondilla y en mayúsculas. Y naciendo artista, me gustaría aprender a serlo. Pues ahora, lo que soy, es un burdo imitador que garabatea palabrería y, por músico, cual chimpancé que arremete y golpea todo aquello que se me ponga por delante, o sopla o rasguea... o... Eso sí, empeño, lo que se dice empeño... le pongo, que se traduce en ruido... mucho ruido. Artista! Yo, Artista!... De lo que fuera, fuese… o seriese. Músico, Poeta, Literato, Rapsoda, Actor, Pintor, Fotógrafo, Bailrín, Bailaó... Saltimbanqui, Payaso... Payaso! Qué bonito ser Payaso, e ir repartiendo besos, cariños, abrazos, sonrisas... felicidad! Cuánta falta hace, hoy en día un payaso en cada esquina: “Te cambio un beso por un abrazo. Y si no te apetece, te doy el beso y el abrazo a cambio de nada... Anda, no te ves la cara? Quieres mi nariz colorada? Te regalo mis labios!... Llevan incluida mi sonrisa. Mi sonrisa para ti... pero no para ti para siempre, sino a condición de que la compartas con los demás... Sí, también a ellos les hace falta... No, no tengo flores. Pero yo te enseño a crearlas con la mirada... No, tampoco tengo mariposas, pero si aleteas tus pestañas... Mira!: Ves como vuela aquel beso perdido, desperdiciado, y va a estrellarse contra aquel muro? Pues mira como éste, que ahora te entrego, cede y se derrumba ante el choque implacable del amor. Anda, ven, deja que te bese... aunque sea en la frente. Ven que te abrace, pero ten cuidado y no me pises mis grandes zapatones, y sintamos nuestro mutuo calor y, después, nos miramos muy, muy fijos a los ojos, a ver quien aguanta más sin reír... y el que primero ría... ese gana!, ya, ya sé que es al revés, pero es que, en mis juegos, todos ganan... “Jueguen señores... hagan juego!!! Siempre toca, siempre toca, si no un pito, una pelota!!!”... Y claro, como siempre ganarías, de regalo te daríaaaaa... (redoble de tamborrrrrr): Un paseo en mi monociclo!... Sí, sí, sobre mis hombros al son de esa canción que tanto te gusta, acompasado por las palmas de aquellos que nos miren al pasar. Vale?... Hecho!” Ven, riamos los dos... amemos los dos... Seamos Artistas Payasos, pero de Tonto, eh?... Seamos el Tonto, tonto de remate, que el Clown, aunque sea Artista y Payaso, me resulta, a veces demasiado sesudo. Ah!, y tendrías un Circo... Sí, sí... en cada plaza, ya te lo he dicho que hace mucha falta, y no habrían dos o tres sesiones, que habría una sola, las veinticuatros horas del día. Si alguien se quiere apuntar a mi circo de Amor, no es necesario que contacte conmigo via e-mail o cosillas así. Simplemente algo más sencillo: que junte alma, corazón y mente, y lo desee con todas sus fuerzas... Sí, solo eso... has visto que fácil. Y yastá!... Sueldo???: La sonrisa del Mundo. Es que no podría pagarte más. Es justo el salario, no?. Pues eso.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Desde Mis entrañas

Dulce y amarga tristeza que envuelve mi alma. Feliz y apasionada muerte que susurra su dulce canto a mis oídos. Mi corazón, sediento de amor, ¿podrá de nuevo abrirse a la esperanza? ¿Qué luz quebrará las sombras de la noche, el silencio de los muertos? Quiero vislumbrar un horizonte dorado por donde guiar mis pasos. De un lado, la serenidad del océano. Del otro, precipicio inocente y cristalino donde, el caer, no haga daño. ¿Quién vendrá conmigo a caminar por la línea de esta vida?: ¿el pasado, el presente, o el futuro incierto? ¿Habrán alegrías o soledades? .....ooOoo.....

lunes, 27 de diciembre de 2010

Aquel Hilo Perdido

Es el hilo en entresijo
que por querer encontrar su inicio, aprieta y ahoga nuestro amor. Es aquel hilo perdido que no encuentra aquella aguja ni agujero por donde entrar y remendar nuestro amor perdido. Es el descosido que no encuentra zurcido a su medida y una y otra vez se deshilacha y se desgarra por falta de pasión. Es el principio perdido de aquel hilo
y su falta de final lo que va rompiendo
nuestro amor.
.....ooOoo.....
(Y aquella voz que por la puerta asoma, reclama mi atención: "¿De qué te sirve escribir tantos poemas, si no sabes amar a una mujer?"... Y tal vez, tenga razón.)
Doña Bostezo ha tenido la amabilidad y la gentileza y, el gran detalle de ponerle voz a mi poema. Aquí os dejo este Gran Regalazo... Gracias Doña. Besibrazos Muchos. Primero dale al PAUSE en el "musiquero" que tengo a la derecha (barra verde) bajo el övalo de INICIO

sábado, 25 de diciembre de 2010

Un Poema En La Navidad

El frío de la tarde afilada cubre con su helado manto las cuchilladas que una a una reparte el llanto por cada ventanal encendido al caminar por las calles. Copos negros de hollín enrarecido se amontonas uno a uno en las esquinas donde las prostitutas montan sus oficinas con los pechos al aire como neones
y faldas pero no bragas para acopio de clientela. Hay en el puerto un rumor de olas que pareciera romper diques y saltar murallas. Me acerco al cantil. La mar en calma. No hay luna y sin embargo en las escamas de los peces, riela. No quisiera ahogarme en la nada pero mi debilidad vino hace tiempo a visitarme. --Toc-toc. Yo no quise abrir, pero su llamar fue de cortesía. Se coló en mi vida como fantasma sabedor de su poder. Necesito barrer mi alma. Necesito descansar, bajar la luna al techo de mi habitación, colgarla de la lámpara y abrazarla.
Poco a poco acercarla a mi almohada. Y aunque sienta en mi piel su gélido cuerpo, siempre será más cálido que el que ahora siento. …..ooOoo…..
(Aclaro que no es un poema de navidad, es "un poema en navidad)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Aquel banco en el parque.

Serían aproximadamente las ocho de la noche. Aquel banco solitario, bajo la farola, me chistó. Al principio no podía creer lo que oía, máxime porque en aquella plaza no había nadie, salvo que estuviera escondido tras algún seto o alguna palmera. Indagué alrededor. Nada. De nuevo oí que me chistaban y fue entonces cuando comprendí que era el banco, el cual no distaba de mí, siquiera a dos metros. Por un momento sentí una sensación algo extraña, ya que no era normal que un banco metálico chistara, pero en segundos, sentí una especie de tranquilidad que me invitaba a sentarme en él. --¿Qué tal, Guillermo? -Sentí en mis adentro esta pregunta como si una dulce melodía corriera por mis entrañas --Ya ves, momentos de soledad. Mi respuesta no fue vocal, sino en el pensamiento. Sí, conversábamos telepáticamente. --Se te nota y por eso te he invitado a sentarte conmigo. --Dirás sobre ti --Bueno, sí, eso. Veo tus sensaciones a flor de piel y una cierta angustia que te embarga y te oprime el pecho, y eso no es bueno. --Ya estoy acostumbrado. --¿Acostumbrado a qué, a que no te afecte, o a recibirlas en más de alguna ocasión? ¿Tal vez podríamos decir... cansado? --Pareces que sabes más de mí de lo que yo pensaba. --Soy tu conciencia. --Entonces, no gano nada tratando de engañarte. Sería por mi parte una estupidez. Ya sabes de sobra lo que me pasa –e hice amago de levantarme y marcharme. --Quédate un rato, no te vayas aún, y recuerda tus propias palabras: “Las peores lágrimas son las que se lloran por dentro” --Ya, pero no siempre se puede acertar con uno mismo. Es más, somos expertos en "arreglarles la vida a los demás", y en ocasiones nuestra vida está hecha un desastre, dando largas al tiempo con la esperanza de que se arregle la situación. Continué allí sentado pensando en mis cosas, observando a las gentes que pasaban, más allá los coches por la carretera… vuelta a mis cosas, hasta la hora en que tuve que levantarme para ir a tocar con la banda en una asociación de vecinos. Era la hora pasada del encuentro, pero me daba igual llegar más tarde.
******
Esta mañana, camino del trabajo, al cruzar la calle, he forzado a un coche a frenar un poco apurado: “Vaya forma de cruzar”, me dijo la conductora. Era Bea que llevaba a su hijo al cole.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Podría, Podrías... Podríamos.

Te podría ofrecer mi vida entera a tus pies. Podrías anochecer el día en los amaneceres en calma. beber de mi agua clara y saciar tu sed en el estío, en los fuego del atardecer. Ya no puedo arroparme en tus enaguas y mirarme en tus pupilas, ni mecer mis sueños en tus pechos ni caminar a tu lado. Podríamos matar la verdad, y vivir una mentira. Pensar que nos amamos, sumergiendo poco a poco nuestras vidas en el barro. Bien sabes que podrías apagar los infiernos y abrasar los cielos. Hacer que caminaramos siempre juntos unidos de la mano. Solo con decir: Te amo.
.....ooOoo.....

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mírame

Sin esperar a cambio nada, mi amor te ofrecería, solo me bastaría con que posaras tu mirada en mi mirada. Nada más te pediría. Porque hay miradas que hablan al sol del medio día, junto a aguas cantarinas del manantial del amor. Esas, las entendería. Si me miraras… si quisieras volver tu mirada a mi presencia, tendría una esperanza, mas cuando pasas a mi lado entre el bullicio de la gente, somos dos cuerpos divergentes, que a contra corriente, tratamos de sobrevivir. Fue ayer, que te conocí. Y fue entonces cuando mi corazón dio un vuelco inesperado que ahogó mis tristezas en un mundo de ilusión. Ilusión por estar a tu lado, por saber de ti y tus encantos, que si a la vista se hacen de querer, ¡qué no más en tu interior guardas! Mírame y que se pare el tiempo, de lo demás, me encargo yo. …..ooOoo….. Estoy un poco liado estos días, y tal vez no pueda pasarme por vuestros blogs lo que quisiera, que ya ssbéis que me gusta, y enrollarme, más... Veremos el tiempo que tengo. Perdonad.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

Querido Gustavo.- Parte 2 (fín)

...
El miedo es malo, malo porque estamos cegados (y no digo “nos ciega”) ante lo que va a pasar dentro de un mes, o un día... o una hora o un minuto. Cegados ante la inseguridad afectiva, ante lo inesperado. El “Yo” infantil no deja aflorar al “Yo” adulto. La carga de nuestra historia personal aprendida desde que nacemos, nos rebosa por los cuatro costados. No recuerdo bien quién decía que “las mujeres son inseguras porque desde pequeñas no han recibido cariño...”, o algo así. Y probablemente sea cierto, pero verdad también es, que no solo en ellas, sino en nosotros también; y no hablo del cariño egoísta, ni del mimoseo empalagoso, hablo del cariño que forma a la persona, del cariño que refuerza la autoestima, la tolerancia bien entendida en el respeto hacia los demás, pensando, que nadie tiene “patente de corso”. Sí, ya se que en esta vida todo es relativo, y que es muy difícil encontrar la frontera moral, pero ahí está una de las bellezas de la naturaleza humana: “que nadie tiene la verdad absoluta”. Todo esto me lleva, como siempre, a pensar en la parte espiritual de la persona. ¿Por qué?, pues porque a lo largo de la historia siempre han habido avatares que han intentado guiar a la humanidad por... digamos, “el buen camino”, y se han preocupado por convencer al hombre de que la materia trasciende hacia el espíritu, o sea, ir contracorriente. Citemos, como no, la vida de Jesús, el Xto (¿por qué él y no otro... Buda, por ejemplo?, pues porque es el que más me afecta) Este “loco-playa” llega a un mundo del “ojo por ojo y diente por diente”, y rompe todos los esquemas habidos y por haber (que hoy en día todavía los rompe). No solo te dice que no devuelvas la bofetada, sino encima, que te prepares para recibir otra... ¡de locos, tío! ¡inconcebible!. Inconcebible, máxime, en el mundo en que vivimos, donde “quien me la hace la paga” y en el mejor de los casos: “yo perdono, pero no olvido”. ¿Quién da siquiera un mínimo por nada? y digo un mínimo, porque por mucho que uno quiera, siempre hay un hueco en la naturaleza humana, aunque sea muy pequeño, esperando la recompensa. Ya te digo, es humano y lógico. Muy lógico. Muy humano. El asunto es reconocernos a nosotros mismos; ser consecuente con uno mismo. Aceptarse tal y como uno es, e ir poco a poco buscando el ser espiritual y personal que cada uno llevamos dentro; tratar de encontrar una recompensa más allá de lo que me ofrece el mundo, o sea, las personas. Aprender a conocer a Dios y aprender a sentirme querido por Él. Solo así se podría, en determinados momentos, encontrar la verdadera felicidad, o llamémoslo “un estado de felicidad”. Bueno está ya, amigo Gustavo, que a lo tonto, tonto, voy a empezar a levitar. Además, no quiero “alitas” ni “coronita”, ya que no tengo los agujeritos hechos, y eso tiene que doler mucho. Al final, no sé si te habrás dormido con esta carta, pero... bueno, no siempre uno tiene la cabeza bien amueblada. Abrazos para ti y para tus padres y hermanos. Para Carmen también, y dale un beso de mi parte. Tu compañero y siempre, siempre amigo, Gonzalo.
==========================================
Dicen que Gustavo Blanco, hoy sacerdote jubilado, paseaba por entre las ruinas de un viejo seminario católico. Entre los cascotes encontró esta carta que nunca recibió. Dicen que, Gustavo perdió su vocación, pero que la recuperó, gracias a Dios, según él. Y volvió a este seminario donde finalmente lo ordenaron sacerdote, para evocar tiempos de juventud. Gustavo permaneció a la última promoción, ya que la propia Iglesia, viendo la falta de vocaciones, cerró el seminario y lo vendió a una promotora, y lo demolieron. Como esqueleto para testimoniar la propia muerte, no se sabe por qué causas, no se retiraron los escombros de aquella demolición. Como por una maldición por aquel derribo, pasaban los años y no se edificaba nada en aquel lugar. … Gonzalo nunca llegó a echar esa carta al correo. A los pocos días de escribirla, abandonó el seminario. Comentaba el rector entre los seminarista, que a Gonzalo lo había engañado el demonio. … Gonzalo vivió de la mendicidad, de la caridad hasta el día de su muerte. Lo encontraron en principio de estado de putrefacción sobre un jergón, entre cartones, en una casa abandonada a las afueras de la ciudad. Que pareciera que, parte de su cuerpo hubiera sido comido por las ratas. Dicen que ya pasaba los setenta y muchos años, y que era buena persona y que, a causa del alcohol, veía demonios y se peleaba con ellos. También decían que él decía, que había sido, en sus años mozos, seminarista, pero que aquella vida no le iba. Y las gentes le preguntaban entonces: “Gonzalo, ¿mejor esta vida que llevas, que la de ser cura? Pero hombre, si vivir como un cura es lo mejor” Y Gonzalo, con un tetrabrik de vino en la mano, levantaba los ojos al cielo y, cayéndosele alguna que otra lágrima, recitaba el Magníficat. Y las gentes lo trataban de loco, de hombre bueno y afable, pero al fin y al cabo, de un pobre y desgraciado loco.
FIN

viernes, 10 de diciembre de 2010

Querido Gustavo.- Parte 1

Querido Gustavo: Ya hace siete meses de tu marcha, y como otras veces te he dicho, esto no es lo mismo sin ti. Cuando jugamos al fútbol ya nadie se atreve a darle patadas en las espinillas a D. Manuel. Manolillo, el del mechón canoso en el flequillo, es el único que se atreve de vez en cuando a darle algún empujón que otro. ¿Te acuerdas cuando con tus patadas, se le oía decir por lo bajo: “cabrones, que sois unos cabronazos”?... Como te digo, ya no es lo mismo. Hoy es uno de esos días tontos en los que no me apetece escribir, y hay que ver, que en esta inapetencia, estoy escribiéndote. No consigo sacar una sola idea de mi cabeza. No sé que decirte ni qué contarte. Seguramente que mi imaginación y mis buenos duendes literarios, andarán por ahí dándose un paseito. Podría escribirte sobre la muerte y la vida. ¿Qué te parece? Ya sabes que a mí, por lo general, siempre, o casi siempre me ha gustado escribir sobre la dualidad de la vida o de las personas, pero nada, que no consigo escribir nada de nada. Y es que a lo mejor hoy, mis sentimientos no acompañan a este día soleado. Nada, que no hay manera, que no me sale nada del “tarro”. Y tú dirás a todo esto, que ¿por qué narices te escribo? Ya, amigo Gustavo, ya, pero por otro lado, me apetece escribirte, no sé, tal vez por el hecho de que así te siento cerca. Ahora mismo me siento como una casa vacía, sin muebles. Como si golpearas a su puerta y el sonido retumbara y retumbara como un eco... sonido éste que, en llegando a tus oídos adivinas perfectamente que como no la habite un espíritu y te abra, no te abre ni Rita la Cantaora. Voy a tener que dejarlo o voy a tener, que bajar a la calle y darme una carrera para despertar a mi imaginación, que dormida parece que está y no la despiertan ni a cañonazos. Por cierto, ayer, cuando salí a dar un paseo, un padre iba contando un cuento a su hija. Era Peter Pan. Yo miraba al padre y a la hija y pensaba en ese Peter Pan al que vamos envenenando lentamente en la adolescencia, al igual que nos vamos, los que fumamos, envenenando muy lentamente sin darnos cuenta, ... aunque hoy, no podemos decir que no nos damos cuenta. Como digo, nos envenenamos muy lentamente, dándonos cuenta, pero yendo al matadero inexorablemente. Bueno, al matadero vamos todos, pero lo que yo quiero decir, es que pisamos el acelerador para llegar cuanto antes a donde no queremos llegar, unos, o a donde no nos importaría llegar, otros, como por ejemplo ,a mí, pero llevando a cuestas siempre el miedo al sufrimiento. ¿Te acuerdas, Gustavo, cuando de crios nos subíamos a la higuera, a fumarnos los “caldos de gallina” que le robabas a tu padre? Han pasado unos cuantos años ¿verdad?. Pues hablando de sufrimiento, saber que la muerte puede venir acompañada del penoso dolor, por un lado me crea inquietud aterradora, pero por otro lado siento en mi interior como una resignación... no, mejor dicho, siento una aceptación a un suceso anunciado e irreversible. Lo cierto de todo esto es, que cuando la muerte me chiste, no sé cómo reaccionaré, suponiendo que esté consciente, digamos en el caso de una enfermedad más o menos larga, ¿pero y si estoy inconsciente o muero en el acto, a causa de un accidente? En cualquiera de los casos, me asusta la muerte. Es curioso, hace poco tiempo que pienso en ella de una manera real. No es que digamos a todas horas ni todos los días, pero sí con la frecuencia que no me gustaría pensar. Supongo que estaré en una de esas épocas, de una de esas edades, en que te da por pensar en algo determinado. Como una especie de manía. Ya pasará. Mira tú por donde, al principio decía que no se me ocurría nada, y que si la dualidad... Sí, la dualidad. No siempre, seamos sinceros, pero sí desde hace bastantes, muchos años, empezó a rondarme por la cabeza, y es lógico. Los humanos estamos llenos de contradicciones, de dualidades, de reír y de llorar, de “haz lo que yo te diga, pero no hagas lo que yo hago”, e inventamos mil y una disculpas, y nos defendemos a capa y espada para que prevalezcan nuestros intereses, de todo tipo, frente a las críticas de los demás. Les gritamos a nuestros hijos ordenándoles que no griten, les pegamos a nuestros hijos para que no sean pegones, dejamos nuestras cosas por en medio, y exigimos que sean ordenados. Tenemos un alto sentido de la moralidad para con los demás, pero muy chata para con nosotros. Poseemos una alta estima para con nuestra persona, y morimos de vergüenza por el qué dirán. Amamos d-e-s-i-n-t-e-r-e-s-a-d-a-m-e-n-t-e (¡já!) y a la mínima que nos hacen odiamos con la misma, o incluso con mayor intensidad. El lunes continuará y finalizará.
(El de la foto soy yo, entre los 18-20 años.- No, yo no tengo que ver nada con esta carta; simplemente pasé sobre ella (la foto) y nada, que le tocó la "china"... Hay una edad, un cigarro... y me valió, aunque tal vez no sea la imagen más adecuada para esta entrada... perdonad el egocentrismo de los poetas... jajajajaja... -yo, aprendiz)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Una tregua, Por Navidad...

¿Una tregua por Navidad? Sea así y que el árbol se encienda, corran los pastorcillos tras el rebaño y que los angelicos batan sus alas y suenen a campañillas. Que Balti y el Gordito se vayan de copas y el día señalado (para cada uno) salgan a buscarlos Melchi y Gaspi a toda prisa, porque los niños aguardan sus regalos. Haya luz en mis calles, que son tus calles. Haya alegría… pues por lo que sea, pero que la haya. Que esta nueva Navidad espolvoree sobre nuestras cabezas pequeñas estrellas que en racimos iluminen nuestras caras y fantaseemos con “el qué será” Que soñemos con la lotería y “con todo lo que nos podíamos haber comprado con el dinero que nos hemos gastado en ella”… quien se lo haya gastado, claro. Yo, la verdad, sí, algo. Poco, pero algo. Que haya Paz y Tregua en los corazones perdidos en el bosque de Caperucita, y que el Lobo Feroz no meta sus garras entre las costillas de las gentes, y no se coma las entrañas de sus almas. Tregua y Paz.. O era ¿Guerra y Paz? Pastores en el belén, rebaños, el castillo de Herodes, un río con patos, cerditos, pavos, angelitos colgados por un hilo anunciando a los pastores dormidos que hay un niño que ha nacido en un pesebre Pero ¿y si en mi Belén no han puesto el nacimiento? ¿Y si el José y la María no llegan a tiempo? ¿Y si la María sespatarra pare por el camino bajo una palmera en el desierto? ¡Vaya faena!... Y los pastores, esperando. Y no veamos la estrella que guia a los reyes magos: Programada ella para llegar a Belén de Judea y dar con el pesebre, y resulta que habría que reprogramarla.. Y ahora que lo pienso bien pensao: si la estrella guiaba a los tres reyes, ¿cómo es que van al castillo del Herodes ese a preguntar por el Jesules.? Si es que, ahora, tal y como está la crisis contratan al más pringao por cuatro perras. ¿Habría Belén sin pesebre? Hay un árbol iluminado con bolas, cintas y espumillones. Bolas de cristal, como las de antes. Bolas de plástico y muñecos colgantes. Pero, no veo la estrella que arriba, en toda la misma puntica se coloca. No veo estrella en todo lo alto, ni su cola de cometa. Tiene el árbol, eso sí, ristras y ristras de lucecillas: intermitentes, fijas… pero no veo la estrella que, como colofón, debe presidir el árbol Alguien perdió la ilusión por poner el pesebre en el Belén. Alguien perdió la ilusión por poner en el árbol la estrella de la Navidad. Alguien perdió la ilusión, pero, por favor, quienes aún no lo sepan, corran sus amigos y parientes a encontrar esa ilusión perdida, no sea que, por algúna razón, corra lejos y se pierda, no aparezca, y de añoranza se muera. .....ooOoo.....

Pues sí, perdonad la extensión. Es otro de los del tirón... y sin corregir, que no me apetece ahora. Y dado que ayer recien llegado de Avilés (Lorca) no pude publicar, aunque no sea la hora, pues eso, que publico ahora mismo y yastá.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Luna Negra

Cansado de andar caminos. mis pies descalzos reclaman descanso La bruma de amor perdido envuelve mis sentidos y pregona días inciertos.. Hay noches de descanso pero también de ansias de amor, de abrazos, caricias y de encontrar la paz No la encuentro. La noche negra de entre las sombras negras , asoma tímida y se oculta entre retales marchitos de amor. La luna es negra. redonda y negra en un cielo azul, negándome todo aquello que necesita mi ser. Necesito vivir, y el vivir me niega el amar. ¿Qué es el el vivir, sin poder amar? .....ooOoo.....

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un Sueño De Cuento

Volantero talle, que en la noche atraviesas lisonjera el paisaje. Verdes prados, tules negros. Un rocío sepulcral, escarchado, va adornando tu frente de guirnaldas mientras la alondra adormece, bajo sus cálidas alas, al pequeño polluelo con su mimosa nana. Vuelan los rumores esparcidos por el bosque. Corren los jinetes asustados en sus bestias. La dama de la niebla atraviesa la espesura y conjura a los seres fantásticos de la noche. El viejo árbol, desvelado de su sueño eterno, sonríe complaciente. ……….ooOoo……….
(Un poema de los antiguos, que algunas cosicas no me gustan, pero así vamos a dejarlo)