martes, 8 de noviembre de 2011
Mi Desierto (Otra Vuelta De Tuerca)
Es la arena
la que atraganta mi garganta
y la reseca
sin dejarme respirar.
Es este desierto
infranqueable
el que con su olas lunares
sumerge mi cuerpo
y desaparece
hundiéndome en este mar ardiente.
Es la soledad
entre tanta microesfera.
.....ooOoo.....
(a ver so en esta semana preparo algo del viaje a Balboa)
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Es que el desierto está bien para ir de visita alguna vez. Pero nunca para quedarse allí...
ResponderSuprimirPero vamos, que si vas, siempre mola llevarte a alguien. ... ¿Me llevas? :)
Besos-Besicos, Guillermo!!!
Lourdes... Vale, pero tú pones el agua y las viandas... La sombrilla la pongo yo... Vale?
ResponderSuprimir;)
Besibrazos
Vale! Trato hecho!! ;)
ResponderSuprimirtodos atravesamos un desierto alguna vez en la vida, pero no dura siempre, ya verás.
ResponderSuprimirbiquiños,
Cruzar ese desierto es parte de nuestra vida, la cosa sería estar preparado con un camello todo terreno y suficiente agua y comida para la travesía. Pasando el segundo oasis a la derecha, ya comienza la naturaleza viva. Eso sí, te digo como Lourdes, solito nada, por lo menos hay que llevarse un harén :)
ResponderSuprimirBesazos, Guille querido. Me encantó tu poema, dentro de su nostalgia brilla la metáfora al sol de los sentimientos más profundos.
Sentir un corazón en el desierto, dice una de mis poesías.
ResponderSuprimirCuidado con el Sol que quema mucho en esas arenas.
Un besiabrazo paisano
Amigo Guillermo: No sabes lo feliz que me hace cualquier comentario tuyo, muchas gracias por el último.
ResponderSuprimirNo creo que tu vida sea un desierto y lo que confirma mi creencia es esa gira castsñera que te has dado.
Un fortisimo abrazo