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viernes, 11 de julio de 2014

Morfeo no quiere la guerra



No había jardín ni colores. Todo gris. Tan solo los uniformes de guerra rojos y azules. Tras la ventana, aquella figura observaba el yermo paisaje de hojas caídas y algarabía de dolor con estruendo de voces y disparos y cañones y fusiles y humo y gritos y dolor…y muerte. No era el hoy, que era el ayer con aquellos uniformes de corte del siglo diecinueve, pero sí era el hoy porque él, estaba allí; y él vive en el año en que vivimos.

Tras el ventanal, en el interior, aquel visillo blanco soportó por un instante el estrangulamiento de sus manos. Junto a él, alguien indefinido, humaceo, difuminado, o difuminada,  que vaya usted a saber, pues no se veía si era hombre o mujer, pero, como la muerte junto al desahuciado, allí estaba a su lado.

La angustia ceñía su garganta. No era miedo.

El--¿Dónde estamos?

--¿No lo ves?, en la guerra.

El--¿dónde estamos? –repitió-

--A la derecha

Y el hombre, comenzó a llorar con amargura. No soportaba la idea de tal posicionamiento, menos aún, por lo absurdo de que, a él, no le habían dado la opción de decidir.

El—No quiero estar aquí –dijo sollozando- No quiero esta guerra… ¡No quiero esta guerra! -no era miedo-

No entendía cómo el ser humano no aprendía de sus errores pasados. No era miedo, era rabia.

Y siguieron los disparos, los gritos y los gemidos, el humo y el olor a pólvora, el gris del sufrimiento, la algarabía feliz de la muerte. 

De repente, se encontró en un lugar oscuro que, poco a poco, comenzó a tomar color. Él conocía a aquel hombre que amablemente se le acercó. Se saludaron y, con extrañeza, se preguntó qué hacía ese hombre allí y, qué hacíai él mismo allí. Y un uniforme militar comenzó a tornarse en color marrón caqui.

Él no quería estar ni allí ni ahí. Él, simplemente, no quería la guerra.

FIN


Pd.- Surgió así, como la noche traicionera llega con su bayoneta de desesperanza y clava hasta lo más hondo, con saña de hambre de días sin sangre.


El culpable de todo: Morfeo. Los ssueños, sueños son. ¿Son?

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