Somo como los animalicos de la selva, que mientras no oigamos el rugido del león, pastamos por las sabanas sin preocuparnos.
Somos como los animalicos de la selva, que cuando los demás corren despavoridos, sin saber el porqué, nosotros corremos también.
Somos como los animalicos de la selva, que mientras el león no corra tras de nosotros, jugueteamos frívolamente de rama en rama.
Somos como los animalicos de la selva, que mientras que el león esté devorando a otro y no se fije en nosotros, podemos pasar impunemente frente a esa carnicería.
Somos como los animalicos de la selva, que mientras el león acecha, nos escondemos en nuestras madrigueras o en los árboles, esperando que éste se canse y se vaya a comer a otros.
Pero es que también…
Somos como los animalicos de la selva que, cuando el león acecha a la cría, nos cerramos en cerco protegiendo entorno a ella.
Somos como los animalicos de la selva que, cuando uno de la manada cae enfermo, algunos quedan rezagados en su marcha, intentando reanimarlo.
Somos como animalicos de la selva que, cuando nos juntamos con la pareja, la mantenemos para toda la vida. o por lo menos, eso intentamos.
Somos como animalicos de la selva que, cuando vemos los morricos del león asomar, gritamos para que todo el mundo sentere que hay peligro.
Somos como animalicos de la selva que, s, nos saben “domar” con cariño, hacemos carantoñas y protegemos a quien nos quiere.
Somos lo que somos, y no lo podemos evitar… o no queremos.
Y como diría mi amiga María, del blog Mi Pluma De Cristal… Y tú, qué piensas???
Desde Balboa (León) Os estaré recordando y brindando con una birrita a vuestra salud
Gracias a todos y a todas por vuestros comentarios...
Recibid Un Gran Besibrazo.