Te daré mi alma
y mi propio ser
entre susurros de amor
y besos de jazmín,
una noche en primavera.
Mi respiración te daré,
si me la pides, porque sé
que podré vivir de tu aliento,
aún más allá
de la última estrella
del universo.
.....ooOoo.....
una pequeña luz puede iluminar tu vida
Te daré mi alma
y mi propio ser
entre susurros de amor
y besos de jazmín,
una noche en primavera.
Mi respiración te daré,
si me la pides, porque sé
que podré vivir de tu aliento,
aún más allá
de la última estrella
del universo.
.....ooOoo.....
Regálale tus brazos a mi cuerpo,
anda, poco a poco,
que poco a poco
te iré regalando mis brazos.
Poco a poco.
Poco a poco, entre abrazos y arrumacos,
nos iremos enredando.
Poco a poco, el aroma de nuestra piel
irá impregnando nuestos sentidos.
Resbalando, poco a poco,
los besos acariciarán nuestros cuerpos,
haciéndonos viajar a la locura
de una pasión desenfrenada.
Poco a poco.
Sin prisas.
Despacio.
Poco a poco.
Aprisionada entre el hoy y el ayer, Jacinta desfallecía por aquellos besos jamás dados. Nunca sus labios fueron besados por otros labios. Nunca su amor viajó hacia otro amor. Nunca el Amor la visitó. Tan sólo miradas complaciente, bondadosas. Cenicienta de ojitos tristes. Muñeca dulce de sabor perdido. Nada es si nada llega.
Nota: Recordar que este apartado se llama "ProsHaiku" porque lo creado se compone de una prosa y un Haiku, que no necesariamente tienen que estar relacionados... o sí.
Te sujeté por la cintura y te paré, en medio de aquel tumulto de gente que iba y venía como hormigas alocadas. Me miraste extrañada. –Hola– te dije. Tus ojos brillaron y una sonrisa de luz clara invadió mi vida desde entonces.
Sentí la vida
latiendo entre mis manos.
Descanso y paz.