Llegaste a mí
con tus olas mensajeras.
Llegaste humilde
pero firme,
como amante enamorada
que sabe dominarse
sin desear escapar
a sus pasiones.
Iluminada por el sol,
era tu piel acuosa
la luz del medio día
que cegaba mis sentidos.
Tu sal a mis labios
que el viento traía
y el olor a algas marinas,
fueron suficientes para reanimar mi vida,
para salvar mi desconsuelo
por tanto tiempo perdido
sin verte.
Y hoy,
he vuelto a encontrarte.
.....ooOoo.....




cerca está
ResponderSuprimirPero cuando la tienes lejos, cuánto duele...
ResponderSuprimirPero tú la tienes cerquita, ¿no? Pa qué dejas que pase tanto tiempo? ;)
ResponderSuprimirBesos-Besicos, Guillermo!!!
La brisa marina, el olor de la humedad, la caricia de la arena, un beso y la entrega.
ResponderSuprimirUn beso.
Noel
ResponderSuprimirNic
Lourdes
María
Solo tienes que imaginarte lejos de ella y el reencuentro.
Besibrazos.
Lo bueno es que el encuentro haya sido delicioso como tus letras.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Andri
La musica de tu blog esta muy buena.
ResponderSuprimirPues sí,... aquí estoy...
ResponderSuprimir(Es broma).
Hermoso poema, Guille. ¿Qué tal está mi musikero y teatrero favorito?.
Besibrazos. Muchos.
Los reencuentros son así de bonitos :)
ResponderSuprimirBesicos
No puedo concebir estar alejado del mar por un largo tiempo, estoy unido a él emocionalmente.
ResponderSuprimirTu texto lo expresa magníficamente.
Adri
ResponderSuprimirMar
Belén
Sergio
Gracias por vuestro tiempo.
Creo que nací de una delfina... jeje... por mi tamaño... jajajaja... si fuera de una ballena, sería tremendo... en todos los sentidos :))
Besibrazos.
El mar ha oído tu voz de enamorado. Seguro que sus aguas besarán tu piel.
ResponderSuprimirUn abrazo
Mercedes
Preciosa oda al mar Guillermo, ¡muy romántico!
ResponderSuprimirSí que conozco el colegio, un buen amigo estudió allí. Yo en Tenerife, pero ya me volví para gran canaria :)
Un beso, feliz tarde
Es que los poetas no pueden vivir sin un poema al mar, no señor... El mar tiene esa infinitud mágica, ese poderío y ese romanticismo que bien mecere todos los poemas.
ResponderSuprimirDivinísimo, Guille, seguramente que el mar también te extrañó, cómo no iba a hacerlo con el dueño de su música :)
Besazos.
Gracias por vuestros comentarios.
ResponderSuprimirPues sí, uno se pasaría horas viendo batir las olas en su vaiven hacia la orilla. Es la libertad en la Tierra.
Besibrazos.
La belleza de mi Mediterráneo y el influjo de la luna son parte imprescindible en mí, conjugados ambos me siento privilegiada.
ResponderSuprimirVery, very, bonito, Guille!
Un besito !
Viki Gracias, Cuñá.
ResponderSuprimirSi es que... "Nacimos en el Mediterraneo" y eso, tiene un "sabor" especial"
;)
Besibrazos.
Cumpa, como el mar, paso a dejarte saludos.
ResponderSuprimirEspero que tu y la música sigan enamorados. :)
Un abrazo.
Carlos... Querido amigo... Seguimos, seguimos y, en el buen sentido de la palabra de todos vosotros que venís a emplear vuestro tiempo en mi blog.
ResponderSuprimirGracias
Abrazossss