Si el diablo cojuelo vieniera,
y entre tus piernas
su rabo metiera,
traspies que dieras y cayeras,
¿habría tragedia mayor ?
¿Y si en ese justo momento,
cuando estás que te levantas,
desde lo alto del cielo
un rayo te mandara
el ángel justiciero?
el ángel justiciero?
Por esto y por cosas parecidas,
que nos puedan suceder,
no hay mejor mañana
y que dé más placer,
que aquella en la que despiertas
con ganas de hacer,
absolutamente nada.
Y es, por eso mismo y preciso,
cuando vienen los problemas,
dejar a parte esa faena
que te lía y que te enreda,
y respirar con alma serena;
que ya llegarán días mejores
en los que todo, saldrá bien.
.....ooOoo.....
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