que viene el día
y se enfrentan las miradas.
No abras las puertas del alma:
un corazón de guerra llama.
—Un hueco en tu alma es mi ideario,
y el perfume de tu piel en las mañanas.
Lo es, el rocío de tus
besos en mis labios,
la lánguida pasión de tu
mirada.
—Tu rompes mi oscuridad
encadenada
convirtiéndola en el sol
del mediodía.
Las tormentas de los
cielos callarían
al susurro de tu aliento
en mis oídos.
—¿Qué son mis días sin
tu amor,
sin que te sientas entre
mis brazos abrazada?
Mi vida sin ti sería la nada,
si no sintiera el calor
de tu cuerpo junto al mío.
—Aquellas dos palabras a
mis oídos,
arrancaron las puertas
de los cielos,
brotaron las aguas donde
habíais seco,
y la tierra abrió sus
entrañas al universo:
“Te Quiero”
.....ooOoo.....
Sólo en ti,
me siento bien.
Me siento bien,
besándote como siempre te beso:
con sentimiento de perderte
y no volverte jamás a encontrar.
En el abrazo,
sintiendo mi cuerpo
pegado al tuyo,
donde te me haces
pequeña y tierna
hasta fundirnos los dos.
Así es, como me siento bien.
Prendido y encerrado
en tu corazón,
me siento bien.
En la esencia de tu ser,
enredado en tu cuerpo,
desmadejado en él.
Así me siento bien.
Sólo en ti me encuentro.
Sólo en ti,
que ya te lo he dicho,
me siento bien.
…..ooOoo…..