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lunes, 9 de enero de 2012

Luisa (1/enero/2012.- 6 de la mañana)





Apenas las 6 de la mañana. Guillermo llegaba de celebrar la Noche Vieja. Dio la vuelta a la última rotonda y encaminó el coche para la entrada del aparcamiento. Antes, había visto a una chica medio sucia de ropa y cara, Parecía una yonki. Frenó el coche en la entrada del aparcamiento, bajó y acercó la “llave” al interruptor que abría la puerta corredera metálica. Subió al coche, entró al aparcamiento y aparco en el lugar que le correspondía. Se acordó de la chica y no salió por la otra puerta de peatones, sino que salió por la puerta por donde había entrado. Allí mismo, junto a la parada de taxis vacía, estaba ella llorando a la vez que algo vociferaba sorbiéndose los mocos. Verdaderamente su aspecto era deplorable: manos sucias y cara churretosa de las lágrimas que le caían. Pelo  greñudo. Rubio. Luego, se enteraría que tenía treinta y tres años.


--¿Qué te pasa, mujer? –preguntó Guillermo-


Ella, llorando y con rabia, le replicó con voz de “colgada” y chillando:


--¡Hijos de puta!... ¡Cabrones son tos esos hijos de puta de la policía! ¡Man robao 40 euros y no tengo dinero para irme a mi casa, se lo he dicho a unos policías y man dicho que me vaya pa mi casa, pero ¿cómo coño me voy a ir, si man robao y vivo en La Unión?... Cabrones son, más que cabrones! ¡Hijos de puta!


Guillermo inhaló hinchando el pecho y enseguida exhaló el aire –Vamos, vente conmigo, que te llevo a La Unión- dijo, y ella, sonrió.


Ya de camino, ella seguía, algo más calmada, vociferando insultos de toda índole hacia los policías.


--¿Cómo te llamas? –preguntó Guillermo, para ver si, cambiando la conversación, se calmaba del todo.


--Luisa,-respondió ella sorbiéndose los mocos y parando de llorar


--Y, ¿de dónde venías?


--De *Los Mateos.


--De querer comprar droga y te han pegado y te han robado, ¿no?


--Sí –dijo ella como con voz de puchero.


Ella tenía sus dos manos sucias y juntas sobre las piernas, Guillermo las agarro de en un acto de compasión y notó dos carámbanos de hielo. Las apretó para ver si así podía calentarlas algo, a la vez que le decía:


--Muchacha, ¡qué frías tienes las manos! -Ella no contestó. Entonces, él se acordó de que llevaba un par de guantes polares negros en el bolsillo de la chupa- Toma, póntelos, te abrigarán –Ella se los puso.


Cuando llegaron a La Unión, Guillermo le dijo que lo guiara hasta la casa. Mientras ella le contó que esa casa era suya y que con ella vivía su hermana.


Al fin llegaron a la entrada del edificio.


--Bueno, ya hemos llegado.


--Gracias –dijo ella.


--¡Espera! –dijo Guillermo antes de que ella saliera totalmente del coche- ¡cuánto has dicho que te robaron?


--40 euros.


--Toma –le dijo él, dándole un billete de 50 euros de cierta cantidad que había sacado esa tarde del cajero.


--¡Gracias! –respondió ella agradeciendo aquella entrega con una sonrisa de oreja a oreja, y espetándole un par de besos en la cara a Guillermo.


--Corre, que me quedo aquí hasta que te vea entrar y que cierras la puerta.


Ella entró en el portal y la puerta se cerró.


Guillermo volvía a Cartagena pensando en aquel par de besos de una cara churretosa, con mocos y mojada por las lágrimas, y el contacto de aquel pelo mugriento y greñudo que tal vez pudieran llevar piojos. Pero así y todo, se sentía feliz, porque era uno de los pocos privilegiados que había podido empezar el año recibiendo algo mucho más valioso que el billete de 50 euros que le dio a Luisa: Aquellos dos besos en el primer día y primeras horas del mes de enero de dos mil doce. Y sobre todo, pensaba él, no recibiría en todo ese año un par de besos que le transmitieran tanto.


Fin

Los Mateos:  Bº de Cartagena de no muy buena fama.

5 comentarios:

  1. Bonita historia y mejor acción para iniciar una entrada de año.
    Típica en tí, vaya...que se veía venir el final.
    Ojalá existieran muchos ángeles de éste tipo, pero generalmente huimos de todo ésto que nos rodea día a día, no sé si es que abunda mucho ó que no sabemos si es peor ó mejor.
    Al menos tú sí lo has sabido.
    Un beso (aunque no sea el primero del año) con mucho cariño.

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  2. Que hermoso me has emocionado.
    Como no vengas a verme nos vamos a perder de vista, es lamentable pero así es, aunque siempre nos quedara el facebook jejeje
    Un abrazo paisano. Que bien comenzaste el año con esos dos besos tan agradecidos.

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  3. tanto agradecimiento... con gestos así, se recupera la confianza en las personas...

    ay, si es que Guillermo tiene un corazón que no le cabe en el pecho.

    biquiños,

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  4. Claro, si es que con gente como ese tal Guillermo, vale la pena no perder la fe en las personas, ¿que no?
    :)


    Besos-besicos grandes!!!

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  5. Princesa
    Marian
    Aldabra
    Lourdes


    Gracias por vuestra visita.

    Yo pensaba que este año no iba a encontrar un par de besos que me hicieran sentir tanto, pero ayer recibí uno... solo un beso, que me llegó a lo más profundo de mis sentimientos, pero eso lo contaré el viernes noche.

    Besibrazossss

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