Dormidita se quedó
a la sombra de un cerezo,
soñando con el amor
entre la brisa y el cielo.
Ya no canta el ruiseñor,
ya, las flores se van marchitando.
Dormidita se quedó.
La vida se me va escapando.
Me dejaste solo.
Cuando a la noche pesada
sucumba mi apenada alma
por el recuerdo de tu amor,
los cielos tañerán a duelo
sin que ya pueda haber consuelo
para mi triste corazón.
Dormidita se quedó a la sombra de un cerezo
entre estrellas del cielo,
entre recuerdos y besos.
No quiero ni pretendo
aceptar esta soledad
que tanto me daña el alma.
Más allá del pensamiento
iré a buscarte,
más allá de la razón,
en el suspiro de un lamento,
en el latir del corazón.
Dormidita quedaste
pero tu sueño es mi sueño.
No quiero que nuestro amor,
tenga jamás un entierro.
.....ooOoo.....
Un poemica de los antiguos, de los que aparecen en papel por una carpeta perdida entre libros. Ahora algo retocado.
a la sombra de un cerezo,
soñando con el amor
entre la brisa y el cielo.
Ya no canta el ruiseñor,
ya, las flores se van marchitando.
Dormidita se quedó.
La vida se me va escapando.
Me dejaste solo.
Cuando a la noche pesada
sucumba mi apenada alma
por el recuerdo de tu amor,
los cielos tañerán a duelo
sin que ya pueda haber consuelo
para mi triste corazón.
Dormidita se quedó a la sombra de un cerezo
entre estrellas del cielo,
entre recuerdos y besos.
No quiero ni pretendo
aceptar esta soledad
que tanto me daña el alma.
Más allá del pensamiento
iré a buscarte,
más allá de la razón,
en el suspiro de un lamento,
en el latir del corazón.
Dormidita quedaste
pero tu sueño es mi sueño.
No quiero que nuestro amor,
tenga jamás un entierro.
.....ooOoo.....







