Candela susurra mi nombre
volando a ras de las tensas aguas,
tensas como el violento viento
ceñido de huracán de palabras
que van y vienen
con rumbo atrevido e impetuoso,
y directo.
Candela susurra mi nombre.
El rojo de sus labios, lascivo,
se insinúa sinuoso ante mi vista
y abrasa mis adentros.
Porque Candela,
susurra mi nombre
cada vez que sus llamas me llaman,
y así, entre ascuas,
surgen saetas de aire
con letras de muerte
que a mis sentimientos matan
de pura pasión.
Candela sigue susurrando mi nombre.
Y a pesar de susurrarme al oído sus amores,
son sus amores los que a mis oídos suenan como gritos.
Candela susurra mi nombre,
haciendo chisporrotear mi corazón.
…..ooOoo…..
Candela susurra mi nombre.
El rojo de sus labios, lascivo,
se insinúa sinuoso ante mi vista
y abrasa mis adentros.
Porque Candela,
susurra mi nombre
cada vez que sus llamas me llaman,
y así, entre ascuas,
surgen saetas de aire
con letras de muerte
que a mis sentimientos matan
de pura pasión.
Candela sigue susurrando mi nombre.
Y a pesar de susurrarme al oído sus amores,
son sus amores los que a mis oídos suenan como gritos.
Candela susurra mi nombre,
haciendo chisporrotear mi corazón.
…..ooOoo…..








